El escándalo vinculado a Diego Spagnuolo, ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), se profundiza con la filtración de chats y audios obtenidos por la Justicia que revelan una trama de presuntas coimas y manejos irregulares dentro del organismo. Spagnuolo expresó en un mensaje de WhatsApp su frustración por no viajar a Israel, enviado el 12 de junio, y en la conversación con Miguel Ángel Calvete, un lobbista de las droguerías, se evidencia la presión para que realizara el viaje, que finalmente hizo su segundo, Daniel Garbellini, quien incluso fue acompañado por legisladores y otros funcionarios.
Los chats apuntan también a la influencia de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, en la decisión de no permitir el viaje de Spagnuolo a Israel, información que habría llegado desde el mismo país. El viaje fue muy polémico porque la delegación argentina no pudo llegar a Tel Aviv por un ataque a Irán y debió terminar en Dubai, donde se sacaron fotografías.
Las investigaciones están a cargo del fiscal Franco Picardi y el juez Sebastián Casanello, y un informe técnico reciente confirma que Spagnuolo borró mensajes clave de su celular horas antes de un allanamiento judicial. También hay indicios de traslado de mensajes a otro dispositivo, lo que complicaría aún más la causa. Existe un testigo que declaró bajo juramento, confirmando la veracidad de los audios, debilitando la versión de que serían falsificados.
Los mensajes evidencian una asociación ilícita dedicada a gestionar pagos ilegales vinculados a contratos y retornos con droguerías, manejando una “caja estatal” con sobreprecios y direccionamientos, con el acompañamiento de agentes externos. Entre los implicados están personajes clave de la política y del sector económico relacionados con la Presidencia.
La causa continúa abierta con nuevas medidas para localizar mensajes borrados y probar la participación de Spagnuolo y otros funcionarios en esta red de corrupción.