La economía digital argentina acelera su salto hacia la dolarización, ya que apenas un 2% de quienes venden servicios digitales al exterior optan por cobrar en moneda local, mientras que el resto recurre a dólares digitales o stablecoins, reforzando una tendencia creciente frente a la volatilidad cambiaria.
Un informe reciente de la plataforma Bitwage refleja que el esquema de pagos de profesionales argentinos que exportan servicios atraviesa un cambio profundo. El 30% recibe su remuneración en USDC, una stablecoin emitida por Circle Internet Financial, mientras que otro 22% elige USDT, generada por Tether Limited. Además, el 10% cobra directamente en dólares mediante aplicaciones financieras, disminuyendo drásticamente el uso del peso.
Este fenómeno no solo marca una preferencia frente a la incertidumbre económica local, sino que evidencia una transformación cultural y financiera: los argentinos consolidan su tendencia a operar y ahorrar en dólares mediante herramientas digitales que permiten rapidez y seguridad en las transacciones internacionales.
La migración hacia este modelo coincide con la expansión de mercados internacionales más allá de Estados Unidos, dejando que Europa aumente su peso en el volumen de pagos, que ya representa el 12% frente al 88% originado desde EE.UU.
Además, el informe destaca que el perfil profesional que lidera esta tendencia está conformado principalmente por especialistas consolidados —programadores, desarrolladores y consultores senior—, quienes en el último trimestre evidenciaron un aumento en el monto promedio de cobro, que ya alcanza los US$ 2.586.
Este auge del dólar digital y las stablecoins demuestra que el mercado argentino, lejos de estar atomizado en pequeños freelancers, ya es un ecosistema profesional que opera con estándares globales, reflejando una “elasticidad cultural” que fortalece la competitividad internacional del talento local.