La provincia cuestionó que el gesto junto a Kosovo debilita la posición argentina en Malvinas.
La provincia cuestionó que el gesto junto a Kosovo debilita la posición argentina en Malvinas.

El gobierno de Tierra del Fuego cuestionó con dureza la decisión de Javier Milei de adherir al Board of Peace, el Consejo de la Paz impulsado por Donald Trump como iniciativa paralela a Naciones Unidas. Para la administración fueguina, la participación argentina en ese espacio constituye un “grave y peligroso error político y diplomático” porque pone en tensión la histórica postura del país sobre la soberanía de las Islas Malvinas.
La advertencia fue expresada por Andrés Dachary, secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de la provincia, quien sostuvo que la adhesión nacional “contradice y debilita” los fundamentos del reclamo argentino frente a Gran Bretaña.
Según explicó, el principal foco de preocupación es que entre los países firmantes del Consejo figura Kosovo, un territorio que declaró su independencia de Serbia en 2008 y que aún cuenta con un reconocimiento parcial dentro de la comunidad internacional. Estados Unidos y varios países europeos lo consideran un Estado soberano, mientras que Serbia —con respaldo de aliados como Rusia— mantiene su posición de que Kosovo sigue siendo parte de su territorio.
Argentina, históricamente, no reconoció a Kosovo como Estado independiente y ha sostenido su apoyo a la integridad territorial serbia. Por eso, Dachary remarcó que compartir un documento internacional junto a Kosovo como miembro pleno supone “vulnerar” ese principio y adoptar un gesto diplomático contradictorio.
“No se puede defender la integridad territorial argentina mientras se convalidan, directa o indirectamente, procesos que legitiman ocupaciones o fragmentaciones ilegales”, planteó el funcionario fueguino.
En esa línea, advirtió que el movimiento resulta especialmente sensible porque el reclamo argentino sobre Malvinas se apoya justamente en el principio de integridad territorial y en la denuncia de una ocupación colonial. Desde Tierra del Fuego sostienen que cualquier señal ambigua en ese terreno puede ser interpretada como una pérdida de coherencia internacional.
Dachary afirmó que la adhesión al Board of Peace “debilita nuestra posición en Malvinas, erosiona alianzas estratégicas y compromete la credibilidad internacional del país”, además de afectar la relación con Serbia, un país que acompañó de manera sostenida el reclamo argentino en foros multilaterales.
La provincia también señaló que la política exterior del gobierno libertario se aparta de “principios elementales del derecho internacional”, al adoptar decisiones que —según su visión— responden más a alineamientos coyunturales que a una estrategia consistente de Estado.
En un mensaje difundido en redes sociales, Dachary insistió en que firmar junto a Kosovo “contradice de manera directa la posición oficial e ისტორica de la Argentina” y representa un retroceso en la causa Malvinas.
El funcionario añadió otro elemento de preocupación: recordó que tropas de las autodenominadas fuerzas de defensa kosovares participaron en ejercicios militares combinados con fuerzas británicas vinculadas a la presencia en las Islas Malvinas, un episodio que, según dijo, fue denunciado en ámbitos del Consejo de Seguridad de la ONU.
En el cierre de su planteo, Dachary sostuvo que la soberanía “no admite ambigüedades ni gestos oportunistas” y reclamó una política exterior basada en coherencia y firmeza.
“La Argentina no puede —ni debe— abandonar una causa que constituye el núcleo irrenunciable de su política de Estado”, concluyó.
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