Dos delincuentes ingresaron a un edificio de Villa Urquiza con aparentes llaves magnéticas y recorrieron los pasillos buscando unidades vacías para saquear. Sin embargo, no advirtieron que un vecino los registraba en alta definición a través de una cámara oculta en la mirilla de su puerta, una prueba que ahora es clave para la Justicia.










