Javier Milei enfrenta su peor momento en las encuestas desde que asumió la presidencia. Según datos de Atlas Intel, el 63% de los argentinos desaprueba su gestión, frente al 35,5% que la aprueba. La brecha se amplió en las últimas semanas, impulsada por el denominado “escándalo Adorni” y una caída sostenida en las expectativas económicas de la población.
- El 63% desaprueba la gestión de Milei y solo el 35,5% la aprueba, según Atlas Intel.
- El 72,1% tiene imagen negativa del jefe de Gabinete Manuel Adorni, contra un 16,5% de imagen positiva, según Zubán Córdoba.
- El 40,1% de los propios votantes de Milei empieza a mostrar fastidio con la situación actual.
El derrumbe de las expectativas económicas
El componente económico del malestar es contundente. Según el mismo informe, el 56% evalúa negativamente las expectativas económicas, una caída de 22 puntos porcentuales de mes a mes. El 58% tiene expectativas negativas sobre el mundo del trabajo, con una baja de 25 puntos en igual período. Y el 49% tiene expectativas bajas respecto a la situación de su propia familia, casi 20 puntos menos que el mes anterior.
Los datos confirman que la economía sigue siendo el principal factor de desgaste para el gobierno, con una pérdida de confianza que abarca tanto el presente como el futuro cercano.
Quién tiene la culpa: el kirchnerismo ya no lidera
Un estudio de Hugo Haime y Asociados midió la percepción ciudadana sobre los responsables de la situación económica. El 39% señala a la política económica de Milei como principal culpable, convirtiéndose en la respuesta más mencionada. El 33% sigue apuntando al kirchnerismo y un 26% responsabiliza a ambos.
El dato marca una tendencia ya identificada: el eje de la crítica se corre del pasado hacia el presente, y el relato de la “herencia K” pierde eficacia como explicación central de la crisis.
El escándalo Adorni y la imagen del Gabinete
El jefe de Gabinete Manuel Adorni atraviesa una crisis de imagen sin precedentes. Según Zubán Córdoba, el 72,1% tiene una imagen negativa del funcionario, contra apenas un 16,5% de imagen positiva. Su exposición pública diaria en conferencias de prensa busca revertir ese saldo, aunque los números muestran una tarea muy difícil.
El escándalo vinculado a su patrimonio profundizó la desaprobación presidencial y trasladó el malestar hacia el corazón del Gobierno.
La desilusión dentro del propio electorado
Uno de los datos más llamativos surge de la misma encuesta: ante la frase “voté a Milei y me defraudó”, el 40,1% de sus propios votantes mostró acuerdo o cercanía con esa afirmación. El número, en crecimiento, refleja una migración del voto de confianza inicial hacia una postura más crítica incluso dentro de La Libertad Avanza.
Según el periodista Nacho Girón, estos datos llegan al círculo íntimo presidencial: “Se lo dicen en privado los poquitos encuestadores que entran a la Quinta de Olivos, a veces en los fines de semana, a darle estos datos a Milei”.