Franco Mastantuono y Julián Álvarez son injustamente criticados en sus clubes y ya suenan en otros grandes de Europa
Franco Mastantuono y Julián Álvarez son injustamente criticados en sus clubes y ya suenan en otros grandes de Europa

Las críticas tempranas que reciben Franco Mastantuono y Julián Álvarez en Madrid dicen menos de sus trayectorias que del clima que rodea al fútbol español. Detrás de la resistencia de algunos hinchas y titulares ruidosos, hay datos, rendimiento sostenido y un interés creciente de los grandes de Europa que contradicen el relato de la desconfianza.
La reacción de sectores de la hinchada del Real Madrid y del Atlético Madrid frente a Franco Mastantuono y Julián Álvarez volvió a poner en primer plano una dinámica conocida: el juicio inmediato amplificado por la prensa amarilla, más atenta al impacto que al contexto. Antes de consolidarse en cancha, los jugadores quedan atrapados en un debate que confunde adaptación con fracaso y proyección con obligación de éxito instantáneo.
El caso de Mastantuono resulta paradigmático. Con apenas 17 años, su irrupción en River Plate fue todo menos casual. En su etapa inicial en Primera División, aportó goles decisivos, asistencias y una influencia constante en el juego, algo inusual para un futbolista de su edad. Superó la decena de participaciones directas en gol entre tantos y pases decisivos, consolidándose como uno de los proyectos más valiosos del fútbol sudamericano. A eso se suma su presencia determinante en torneos locales e internacionales, donde mostró personalidad en escenarios de máxima presión.
Ese rendimiento explica por qué el interés europeo no se limita a España. Chelsea y Inter siguen de cerca su evolución y lo consideran una apuesta estratégica a mediano plazo, consciente de que el margen de crecimiento es amplio. La discusión, entonces, no es si Mastantuono tiene nivel, sino cuánto tiempo se le concede para desplegarlo.
Julián Álvarez llega a Madrid con un recorrido mucho más consolidado, aunque eso no lo haya blindado de cuestionamientos. Su paso por Manchester City es una credencial contundente: más de 35 goles y una veintena de asistencias en competiciones oficiales, con un promedio de participación directa en gol que lo ubicó entre los delanteros más eficientes de Europa. No fue un actor secundario, sino una pieza clave en partidos decisivos, capaz de adaptarse a distintos roles ofensivos y sostener una presión alta constante.
En selecciones, el respaldo es todavía mayor. Con la camiseta argentina, Julián suma más de 10 goles en la selección mayor, incluyendo aportes determinantes en competencias internacionales, además de un recorrido previo destacado en juveniles. Mastantuono, por su parte, ya dejó huella en selecciones formativas, donde su lectura de juego y capacidad para asumir responsabilidades lo proyectan como un nombre recurrente a futuro. Rendir en la estructura argentina implica competir bajo una exigencia que pocos seleccionados sostienen, y ambos lo hicieron sin desentonar.
Los cuestionamientos actuales chocan, además, con un dato que incomoda: el mercado sigue validándolos. Barcelona tiene a Julián Álvarez en su radar como una alternativa ofensiva de primer nivel, valorando su versatilidad y su capacidad para jugar tanto de nueve como de segunda punta. Cuando los grandes preguntan, el supuesto “fracaso” pierde sustento.

El contexto no es neutro. Desde la consagración argentina en el último Mundial, una parte del ecosistema futbolístico español mira con recelo a los futbolistas albicelestes, como si cada llegada reavivara comparaciones incómodas. No es un rechazo explícito, sino una susceptibilidad latente, que se filtra en el comentario fácil y en la exigencia desmedida. El talento argentino, probado y ganador, interpela jerarquías históricas, y eso no siempre se procesa con paciencia.
El presente inmediato refuerza esa defensa con hechos recientes. En su último partido de UEFA Champions League, Franco Mastantuono fue protagonista con un gol y una asistencia, una actuación que volvió a exhibir personalidad, claridad en los últimos metros y capacidad para decidir en escenarios de máxima exigencia, lejos del rótulo de promesa frágil que intenta instalar parte de la prensa española. Julián Álvarez, en tanto, viene de encadenar actuaciones sólidas con el Atlético, con participación directa en goles, presión constante y lectura táctica, incluso en partidos donde no convierte pero condiciona a las defensas rivales. En ambos casos, el rendimiento reciente desmiente el murmullo: cuando el contexto aprieta y el nivel sube, los argentinos responden, un dato que explica por qué siguen siendo valorados por entrenadores, buscados por grandes clubes europeos y sostenidos por la selección, más allá de la impaciencia de una tribuna acostumbrada a juzgar antes de tiempo.
Defender a Mastantuono y a Julián Álvarez no es una cuestión de patriotismo, sino de evidencia. Los números en clubes, el rendimiento en selecciones y el interés sostenido de la elite europea desmienten la narrativa de la duda permanente. El fútbol suele ordenar lo que el ruido distorsiona: con minutos, roles claros y continuidad, el juego termina imponiéndose al prejuicio. Y cuando eso sucede, las resistencias iniciales quedan expuestas como lo que fueron: una reacción apurada frente a trayectorias que ya demostraron estar a la altura.
La sospechosa, identificada como Analía Sabrina Olmedo, quedó envuelta en la causa y está a disposición de la Justicia.
El equipo de Marcelo Bielsa reaccionó en el segundo tiempo con su clásica “garra charrúa” para sellar el 1-1. Maxi Araújo marcó la igualdad frente a un imbatible Al-Owais.
El juicio iniciará a las 9 con audiencias los días martes 16, miércoles 17 y jueves 18 de junio. Luego, el debate continuará todos los miércoles y jueves.
En 2026, el concepto ya no se limita a la migración. Cada vez más profesionales argentinos facturan al exterior y cobran en stablecoins sin dejar el país.
Se espera que los términos del memorando se hagan públicos en las próximas 24 a 48 horas.
Claudio Barrelier, Osvaldo Fassetta y Soledad Andreani fueron citados por el fiscal Raúl Garzón.
Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario destaca el salto exportador de las producciones del interior. La pesca, los lácteos y el maní lideran el podio de la competitividad global.
El conductor analizó la evolución artística del humorista y destacó su capacidad de superación personal tras enterarse de la noticia que conmociona al mundo digital.