El frente común y el escenario de los votos
La propuesta de Infantino buscaba comercializar entre un 20% y un 30% de una filial dedicada a gestionar patrocinios, licencias y derechos de transmisión. La FIFA argumentó que la iniciativa permitiría elevar la ayuda económica a cada federación de 8 a 20 millones de dólares para el ciclo 2027-2030.
Sin embargo, la postura de Concacaf se sumó a la dura reacción previa del fútbol europeo. La UEFA, que amenazó con retirar a sus selecciones de los torneos globales, sentenció que “la Copa del Mundo no puede considerarse un producto de inversión” y que “ninguna parte de ella debería entregarse jamás a inversores privados“.
Con el posicionamiento de ambas confederaciones se consolidó un bloque de 96 federaciones en contra del plan sobre las 211 asociadas a la casa matriz. Para lograr la aprobación mediante mayoría simple se requieren 106 votos, por lo que a la dirigencia de la FIFA solo le restan diez sufragios en contra para ver bloqueada la medida.
El mapa de la discusión global
Mientras la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) mantuvo reserva, otras entidades mostraron mayor cautela.
La Confederación Asiática de Fútbol (AFC) señaló que iniciativas de esta magnitud “deben fundamentarse en los principios de buena gobernanza, transparencia y una consulta sustancial“, postura similar a la asumida por las organizaciones de África y Oceanía, las cuales evaluarán el proyecto en próximas asambleas.