Cinco destinos bonaerenses para el turismo de asado

Localidades ubicadas a menos de tres horas de la Ciudad de Buenos Aires consolidan una oferta de parrilla libre y entornos rurales con cubiertos promedio que parten de los $20.000 por persona.

Cada lugar ofrece una experiencia culinaria que satisface tanto a residentes como a turistas internacionales. Foto: Web.

La temporada estival en la provincia de Buenos Aires registra una tendencia marcada hacia el turismo de cercanía, donde la gastronomía criolla funciona como el principal atractivo. Según los registros de afluencia en los corredores de las rutas 2, 5 y 205, los visitantes priorizan establecimientos que ofrecen parrillada libre y ambientes que preservan la estética de finales del siglo XIX.

En el partido de Brandsen, la localidad de Querandíes se posiciona como una de las opciones más próximas, a 70 kilómetros de la Capital Federal. Establecimientos como El Quincho de Chiquito mantienen la modalidad de servicio libre, incluyendo cortes de costilla y provoleta. La infraestructura del lugar responde a una demanda de grupos familiares que buscan el entorno campestre sin realizar trayectos de larga distancia.

Hacia el oeste, Uribelarrea sostiene su relevancia debido a su perfil de conservación histórica. El Bodegón Las Violetas es uno de los puntos que ofrece menús fijos centrados en cortes como el vacío y la morcilla. Esta localidad, situada a 80 kilómetros de la ciudad, destaca por su trazado urbano original y su arquitectura del siglo XIX.

El circuito se extiende hacia el norte, en las inmediaciones de San Antonio de Areco, a 120 kilómetros de la zona metropolitana. En esta región, la oferta se complementa con ferias de artesanos. Restaurantes como El Estribo brindan servicios de parrilla a la leña, integrando el consumo de achuras y cortes vacunos en salones de estilo rústico.

Por otro lado, Chascomús ofrece una alternativa que vincula la gastronomía con el paisaje hídrico. A 120 kilómetros al sudeste, las parrillas situadas en la costanera, entre ellas Lo de Tita, combinan el asado tradicional con productos regionales. El acceso directo por la Autovía 2 facilita la llegada masiva de turistas durante los domingos de verano, consolidando a la laguna como un espacio de recreación.

Finalmente, a 200 kilómetros de la ciudad, Las Flores representa el punto más alejado de este circuito. La Pulpería La Estancia, un establecimiento que data de 1880, ofrece asados al asador en salones al aire libre. La localidad atrae visitantes durante los meses de enero y febrero, coincidiendo con la organización de los corsos locales.

Esta reactivación económica sostiene una estructura que depende del flujo de visitantes y busca mantener la calidad de la tradición rural bonaerense.

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