La justicia de Entre Ríos inicia este martes un juicio que pone bajo la lupa la peligrosidad de Leonardo Airaldi, un dirigente agropecuario con conexiones que, según la investigación, alcanzan al Primer Comando Capital (PCC). Airaldi está procesado por liderar una organización que utilizaba establecimientos en las islas del río Paraná como plataforma logística para el ingreso de cocaína desde Paraguay a través de la hidrovía.
Sin embargo, lo que más alarma a las autoridades es el plan criminal que el “gaucho” habría pergeñado desde su lugar de detención en la Unidad Penal N°9 de Gualeguaychú. Un recluso delató que Airaldi ofreció US$ 40.000 a sicarios uruguayos para ejecutar al juez federal Leandro Ríos y al fiscal José Candioti en Punta del Este. El plan naufragó no solo por la denuncia, sino porque los funcionarios judiciales nunca planearon vacacionar en dicho balneario.
El “tacho de cal” y el ministro de Seguridad
La ambición criminal de Airaldi también apuntaba al ministro de Seguridad provincial, Néstor Roncaglia. Según el expediente, Airaldi planeaba interceptar al ministro mientras este circulaba en moto hacia una quinta en las cercanías de Paraná.
“Airaldi quería que fueran en dos vehículos: en uno los sicarios y en el otro un tacho de cal para no dejar rastro”, detalla la declaración de un testigo que alertó al Servicio Penitenciario.
A raíz de estas amenazas, se allanó el pabellón donde se aloja el productor, secuestrándose celulares y anotaciones que refuerzan la hipótesis de una red de contactos activa incluso tras las rejas.
Cocaína en la isla y el vínculo con el narcotráfico
La causa que lo lleva a juicio se originó de manera fortuita tras una denuncia por violencia de género contra un puestero de Airaldi en Puerto Gaboto. Al realizar el allanamiento, la policía halló 28 ladrillos de cocaína con sellos de “Qatar” y “Emirates” debajo de una cama. Estos cargamentos coinciden temporalmente con envíos de gran escala que la organización de “Mameluco” Villalba pretendía enviar a Dubái desde el puerto de Rosario.
Prefectura Naval determinó que el establecimiento “El Pillo”, gerenciado por Airaldi, funcionaba como un punto de anclaje de barcazas y contaba con lanchas de alta potencia capaces de evadir los patrullajes. Además, testigos afirman que en la isla existía una pista de aterrizaje clandestina para avionetas provenientes del norte.
El juicio contará con la declaración de 51 testigos y unificará causas de Santa Fe y Entre Ríos, en un proceso que busca desmantelar una de las estructuras de narcotráfico con mayor inserción en el sector productivo de la región.