El sector del neumático en alerta: los riesgos de una apertura comercial asimétrica

La apertura comercial redujo el precio de los neumáticos, pero el desplome productivo forzó despidos masivos en plantas como Fate. Expertos advierten que, sin medidas antidumping frente a China, la industria autopartista nacional corre el riesgo de un desmantelamiento irreversible.

El reciente cese de actividades en la fábrica de Fate, que resultó en la desvinculación de más de 900 operarios, ha encendido las alarmas sobre la vulnerabilidad del entramado industrial argentino. Según diversos especialistas, la actual estrategia de desregulación del comercio exterior ha logrado una caída en los valores de venta al público, pero a un costo elevado para la estabilidad del empleo y la producción fabril. Informes técnicos revelan que Argentina atraviesa un proceso de importación récord de cubiertas, alcanzando cifras de gasto por vehículo fabricado que no tienen precedentes en la última década, desplazando a proveedores regionales como Brasil en favor de productos provenientes del sudeste asiático.

Desprotección local frente a un mercado global blindado

La principal preocupación de los analistas radica en la disparidad entre la política interna y las tendencias internacionales. Mientras potencias como México y Brasil han reforzado sus barreras arancelarias y medidas contra la competencia desleal para frenar el excedente de producción de China, Argentina ha reducido sus gravámenes del 35% al 16%. Adicionalmente, la eliminación de certificados técnicos de homologación y la falta de investigaciones sobre prácticas de “dumping” facilitan el ingreso de manufacturas extranjeras. Este escenario se ve agravado por la apreciación del peso, que abarata los costos de importación y coloca a los fabricantes domésticos en una posición de inferioridad financiera para competir.

El dilema entre el abaratamiento de costos y la supervivencia industrial

Si bien la apertura ha provocado un descenso real en los precios de los neumáticos —con caídas de hasta el 43% medidas en moneda extranjera desde finales de 2023—, el impacto en la actividad productiva es crítico. La fabricación nacional se encuentra actualmente en niveles inferiores a los registrados durante la pandemia, operando con apenas un tercio de su capacidad instalada. Consultoras económicas advierten que este fenómeno de sustitución de producción local por artículos foráneos se extiende a la mayoría de los sectores transables, lo que podría derivar en un desmantelamiento progresivo de la cadena de valor autopartista ante la ausencia de políticas activas que equilibren la competitividad.

Futuro incierto para la integración productiva nacional

Expertos en la materia señalan que la persistencia de estas medidas, sumada al inminente vencimiento de normativas de fomento para el sector autopartista, podría forzar el cierre de más plantas. El debate se centra ahora en la necesidad de implementar una apertura gradual que permita reducir la inflación sin sacrificar puestos de trabajo calificados. La advertencia es clara: la pérdida de capacidades industriales y tecnológicas es un proceso difícil de revertir en el corto plazo, especialmente cuando se compite contra economías que subsidian fuertemente sus exportaciones para saturar mercados globales.

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