El artefacto detonó en el acceso consular durante la madrugada del domingo, cuando el edificio no tenía personal trabajando.
El artefacto detonó en el acceso consular durante la madrugada del domingo, cuando el edificio no tenía personal trabajando.

La madrugada de este domingo, la tranquilidad de la capital noruega se vio interrumpida por una fuerte detonación frente a la embajada de Estados Unidos en Oslo.
El incidente, ocurrido aproximadamente a las 01:00 hora local, se localizó específicamente en la entrada de la sección consular, provocando una respuesta inmediata de las fuerzas de seguridad y los servicios de inteligencia.
A pesar de la magnitud sonora del evento, las autoridades confirmaron que no hubo que lamentar víctimas personales. El comandante de la policía de Oslo, Michael Dellemyr, informó a la cadena pública NRK sobre la situación inicial: “Alrededor de la 01:00 recibimos varios informes de una explosión. Llegamos poco después y confirmamos que había habido una explosión que afectó a la embajada de Estados Unidos”.
El hermetismo rodea los detalles técnicos del suceso. La policía ha evitado dar precisiones sobre el artefacto utilizado para no entorpecer las pesquisas.
Al respecto, Dellemyr fue tajante: “No vamos a hacer comentarios sobre nada relacionado con el tipo de daños, qué es lo que ha explotado y detalles similares, más allá del hecho de que ha habido una explosión”.
Por su parte, el Gobierno noruego ha reaccionado con firmeza. El ministro de Relaciones Exteriores, Espen Barth Eide, manifestó su preocupación tras contactar con el encargado de negocios de la embajada, Eric Meyer.
En un comunicado oficial, Eide y la ministra de Justicia, Astri Aas-Hansen, “afirmaron que se trata de un acto inaceptable que nos tomamos muy en serio”.
La investigación cuenta con la colaboración del Servicio de Seguridad de Noruega (PST). En la zona se ha desplegado un operativo que incluye el uso de drones, helicópteros y unidades caninas para dar con el paradero de “uno o más supuestos autores”.
A pesar de la gravedad, el portavoz Martin Bernsen señaló que el nivel de alerta nacional permanece en tres, en una escala de cinco puntos.
“Una de las hipótesis es que se trata de un acto de terrorismo“, señaló Frode Larsen, jefe de la unidad conjunta de investigación e inteligencia de la policía, a la emisora pública NRK.
Y agregó: “Pero no estamos completamente centrados en esa hipótesis. Tenemos que estar abiertos a la posibilidad de que haya otras causas”.
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