El cerebro humano desarrolló un sistema de “limpieza emocional” que opera principalmente durante el descanso profundo. Un estudio de febrero de 2025 determinó que las experiencias oníricas específicas permitieron liberar tensiones acumuladas.
Según la investigación, el sistema nervioso transformó cuadros de estrés en sensaciones de alivio mediante tramas resueltas dentro del sueño, lo que impactó directamente en el bienestar psicológico general de los individuos.
Mecanismo de regulación en fase REM
La Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos asoció la actividad en la etapa de movimientos oculares rápidos (REM) con la gestión de recuerdos y tensiones. Durante este periodo, se activaron regiones cerebrales vinculadas a la memoria.
Francisco Llorente, psicólogo clínico y director de la Escuela de Psicología Profunda Walter Odermatt, detalló que estos giros emocionales recombinaron recuerdos para desactivar su carga negativa.
Paralelamente, David López Gómez, psiquiatra y director de menteAmente, explicó que ocurrió una reactivación de memorias inconscientes, aunque aclaró que todavía no existe una explicación científica definitiva sobre el proceso exacto.
Por su parte, la American Psychological Association (APA) definió este fenómeno como catarsis, un proceso donde la expresión de emociones fuertes ayudó a superar conflictos subconscientes y frustraciones diarias.
Efectos del procesamiento invisible
Una de las características más relevantes del estudio fue la eficacia del proceso incluso cuando el sujeto no recordó lo que soñó. Los expertos indicaron que la función REM reguló las emociones de igual manera sin memoria explícita, de forma similar a cómo ocurren otros procesos como el aprendizaje o la consolidación de datos.
Asimismo, este concepto de liberación de afectos reprimidos, que tuvo su origen en el método catártico de Sigmund Freud y Josef Breuer mediante la hipnosis, evolucionó hacia modelos cognitivos actuales.
En este sentido, la técnica EMDR, creada en 1989 por la psicóloga estadounidense Francine Shapiro, replicó los movimientos del sueño REM para desensibilizar traumas bloqueados.
La psicóloga Laura Gutiérrez, directora del Centro de Psicología de Madrid, indicó que muchos pacientes experimentaron sueños reactivados tras las sesiones, lo que facilitó el procesamiento de dilemas o traumas menores.