El funcionario definió la desregulación como un imperativo moral frente a décadas de “peajes invisibles”. Según el ministro, el objetivo es terminar con un sistema diseñado para favorecer a sectores específicos a costa del ahorro de los ciudadanos.
El funcionario definió la desregulación como un imperativo moral frente a décadas de “peajes invisibles”. Según el ministro, el objetivo es terminar con un sistema diseñado para favorecer a sectores específicos a costa del ahorro de los ciudadanos.

En una columna de opinión titulada “Liberando a los argentinos de su Triángulo de las Bermudas”, publicada en La Nación, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger detalló la hoja de ruta del Gobierno para desmantelar lo que considera un sistema de opresión económica diseñado para favorecer a sectores privilegiados.
El núcleo del argumento de Sturzenegger reside en la metáfora del “Triángulo de las Bermudas”, un espacio donde, según sus palabras, “naufragan la iniciativa privada, el ahorro de los ciudadanos y la posibilidad de un futuro próspero”.
Para el ministro, este fenómeno no es accidental, sino el resultado de una alianza entre tres vértices: el corporativismo empresarial que teme a la competencia, los sindicatos que defienden privilegios por encima del empleo, y un Estado burocrático que se alimenta de la regulación excesiva.
“El triángulo de las Bermudas argentino es ese entramado de intereses donde naufraga el bienestar de la gente en beneficio de unos pocos”, sentenció el ministro en su texto.
Según Sturzenegger, la misión de su cartera es romper esta inercia mediante una “limpieza profunda” de normativas que, a su juicio, solo sirven para encarecer la vida de los ciudadanos.
En otro tramo destacado de la columna, el funcionario enfatizó que la transformación no es solo administrativa, sino fundamentalmente moral. “No estamos solo desregulando la economía; estamos devolviendo la libertad que el Estado confiscó por décadas a través de trámites inútiles y peajes invisibles”, afirmó.
Sturzenegger sostiene que cada decreto de desregulación es un paso hacia la “desverticalización” del poder, permitiendo que sea el mercado y no un burócrata quien decida el éxito de un emprendimiento.
Finalmente, el ministro advirtió que la resistencia al cambio será feroz por parte de quienes se benefician del statu quo. Sin embargo, se mostró optimista sobre el impacto de estas medidas a largo plazo. “Liberar a los argentinos de sus cadenas regulatorias es el único camino para que el talento nacional deje de emigrar y comience a producir aquí”, concluyó.
La columna de Sturzenegger se posiciona así como un manifiesto de la gestión actual, reafirmando que la transformación del Estado es la piedra angular del programa económico.
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