El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, confrontó públicamente a la expresidenta Cristina Kirchner tras la declaración indagatoria de la exmandataria en la denominada Causa Cuadernos.
El dirigente salteño denunció un intento de “ensuciar” su imagen mediante la mención de un artículo periodístico de 2019 que lo vinculaba con el caso del falso abogado Marcelo D’Alessio. Ante esto, Sáenz reclamó que la actual conductora del Partido Justicialista (PJ) deje su cargo para permitir una renovación democrática en el espacio.
Durante su presentación en Comodoro Py, la exjefa de Estado citó una nota de prensa que señalaba a Sáenz como presunto recaudador del fiscal Carlos Stornelli. El mandatario provincial respondió de forma inmediata difundiendo un video del juez Alejo Ramos Padilla.
En dicho registro, el magistrado confirmó ante la Cámara de Diputados que el entonces intendente de Salta se puso a disposición de la justicia, entregó su teléfono celular y quedó libre de sospechas tras las pericias correspondientes.
El conflicto escaló hacia el ámbito partidario. Sáenz instó a la expresidenta a tener un “baño de humildad” y dar un paso al costado en la conducción del PJ. Criticó lo que denominó como una “pyme familiar” integrada por Kirchner, su hijo y su entorno cercano.
Según el gobernador, las autoridades provinciales del partido en Salta y Jujuy son designadas de forma arbitraria desde Buenos Aires, impidiendo elecciones internas libres para los afiliados del interior.