Controversia por la citación a periodistas
El escrito también abordó la polémica generada por la convocatoria a prestar declaración testimonial a la abogada y periodista Natalia Volosin. Taiano aclaró que la citación no buscó identificar fuentes periodísticas ni intimidar a la prensa, sino que respondió a una solicitud formal de una de las querellas ante la preocupación por la difusión de datos privados de los imputados.
Sin embargo, el fiscal desistió de dicha medida tras la apertura de un sumario administrativo y una denuncia penal, impulsada por el procurador general Eduardo Casal, contra agentes de la DATIP por la presunta filtración de los documentos. Esta causa tramita actualmente en el Juzgado Criminal y Correccional Federal N° 10.
Impacto en la investigación
Taiano fue enfático al negar cualquier maniobra para ocultar información sensible que vincularía al presidente Javier Milei con el lobista Mauricio Novelli. El fiscal argumentó que fue la propia fiscalía la que impulsó los allanamientos y el secuestro de los dispositivos, por lo que consideró contradictoria la acusación de obstrucción.
Paralelamente, desestimó las advertencias del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, sobre una posible nulidad de la prueba debido a las filtraciones. Taiano sostuvo que la investigación avanza bajo su responsabilidad y calificó las críticas recientes como una operación de desgaste institucional destinada a socavar la credibilidad de los agentes judiciales intervinientes en un caso que investiga pérdidas por 100 millones de dólares.
El descargo del fiscal Taiano intenta cerrar el frente de conflicto con las querellas y blindar la validez de los mensajes hallados en el teléfono de Novelli. No obstante, la controversia sobre los tiempos de la justicia y la protección de datos sensibles plantea interrogantes sobre cómo estas tensiones afectarán el ritmo de una causa que alcanza los niveles más altos del Poder Ejecutivo.