Una multitudinaria protesta en Estados Unidos y Europa repudió las políticas autoritarias de Donald Trump y su intervención bélica en Medio Oriente.
Una multitudinaria protesta en Estados Unidos y Europa repudió las políticas autoritarias de Donald Trump y su intervención bélica en Medio Oriente.

Este sábado, el mapa global se tiñó de descontento. En una jornada que ya se califica como histórica, cientos de miles de personas ocuparon las arterias principales de las potencias occidentales para expresar un rechazo contundente a la gestión de Donald Trump.
Impulsada por el movimiento “No Kings” (Sin Reyes), la movilización alcanzó la asombrosa cifra de nueve millones de participantes, según sus organizadores, extendiéndose desde los rincones más gélidos de Anchorage, Alaska, hasta las capitales más influyentes de Europa como Madrid, París y Berlín.
La denominación del movimiento no es azarosa. Según información de la Agencia Noticias Argentinas, el nombre alude directamente a la identidad fundacional de Estados Unidos, recordando que el país “ya no es más una monarquía, y no tiene reyes, desde que se independizó del Reino Unido en 1776”.
Esta fue la tercera gran convocatoria del colectivo, tras las exitosas ediciones de julio y octubre del año pasado, consolidando una tendencia de desaprobación que parece no encontrar techo.
En el corazón de Nueva York, el apoyo de figuras de la cultura le dio un impulso mediático determinante a la jornada. El actor Robert De Niro fue tajante al declarar que se siente “orgulloso” de respaldar la causa.
Durante una conferencia de prensa, el artista no escatimó en críticas: “Apoyo este movimiento al 150 por ciento”, afirmó, calificando al presidente como “una amenaza existencial para nuestras libertades y seguridad”.
Su reclamo cerró con una frase que resonó en todas las pantallas: “Es hora de decir no a los reyes, es hora de decir no a Donald Trump”.
Por su parte, la coordinadora del movimiento 50501, Sarah Parker, subrayó la naturaleza orgánica de la protesta.
Bajo el lema “50 estados, 50 protestas, 1 movimiento”, Parker aseguró que “el pueblo estadounidense está furioso” y que es esa indignación la que sostiene las estructuras democráticas frente a lo que consideran medidas autoritarias.
El malestar social no solo responde a una cuestión de estilo político, sino a hechos concretos que han quebrado la confianza del electorado. La participación de fuerzas estadounidenses en la captura de Nicolás Maduro en enero y los recientes ataques contra Irán, en alianza con Israel, han dinamitado la estabilidad en Medio Oriente.
Los manifestantes denuncian un claro “incumplimiento de sus promesas electorales”, recordando que Trump se presentó originalmente como un opositor a los conflictos bélicos.
Hoy, ese giro hacia el intervencionismo, sumado a una política migratoria restrictiva y un alto costo de vida, parece haber agotado la paciencia de una ciudadanía que, este sábado, decidió que ya era suficiente.
Donald Trump pidió a Volodimir Zelenski detener los ataques ucranianos contra refinerías petroleras rusas para evitar el desabastecimiento global de diésel. La estrategia de Kiev ha reducido el procesamiento de hidrocarburos en Rusia a mínimos históricos, causando faltantes.
El Partido Socialdemócrata de Magdalena Andersson se impuso en las elecciones de Suecia. Al sumar el 51,3% con sus aliados de centroizquierda, el bloque opositor proyecta recuperar el gobierno, desplazando a los conservadores y deteniendo el avance de la ultraderecha.
Omán postergó la reunión entre Irán y los países del Golfo para buscar consenso sobre el tránsito en el estrecho de Ormuz. El bloqueo naval y la tensión con Washington dispararon el petróleo por encima de los 100 dólares.
El presidente colombiano Abelardo de la Espriella priorizó la mano dura contra el crimen, difundiendo incautaciones cotidianas y habilitando el porte de armas. Sin embargo, aplazó el recorte del gasto público planteado en campaña, generando cuestionamientos en la bancada liberal.
Un fraude bancario sacudió la campaña electoral en Brasil tras salpicar a Flávio Bolsonaro y al juez del Supremo Alexandre de Moraes. El escándalo eclipsó los debates socioeconómicos, manteniendo una ajustada paridad en las encuestas presidenciales.
En entrevista con El País, el alcalde neoyorquino Zohran Mamdani defendió su agenda socialista enfocada en la clase trabajadora. Priorizó congelar alquileres y abaratar la vida urbana, advirtiendo que la democracia pierde sentido cuando la ciudadanía carece de sustento básico.
La “Academia” ganó un solo partido de los nueve que disputó en el certamen.
La embarcación transportaba a 243 personas cuando naufragó en el mar de Java, según informaron las autoridades indonesias.