Un fraude bancario sacudió la campaña electoral en Brasil tras salpicar a Flávio Bolsonaro y al juez del Supremo Alexandre de Moraes. El escándalo eclipsó los debates socioeconómicos, manteniendo una ajustada paridad en las encuestas presidenciales.
Un fraude bancario sacudió la campaña electoral en Brasil tras salpicar a Flávio Bolsonaro y al juez del Supremo Alexandre de Moraes. El escándalo eclipsó los debates socioeconómicos, manteniendo una ajustada paridad en las encuestas presidenciales.

La recta final del proceso electoral en territorio brasileño se encuentra dominada por las repercusiones de una masiva causa por irregularidades bancarias que compromete a figuras destacadas tanto de la dirigencia política como de los altos tribunales. Las pesquisas por las maniobras del Banco Master han desplazado del foco público temas prioritarios como la marcha de la economía, la seguridad ciudadana y las relaciones exteriores. Las pesquisas salpican de manera simultánea a referencias del espacio conservador —encabezadas por el senador Flávio Bolsonaro— y a miembros clave de la Corte Suprema, generando una fuerte sacudida dentro del mapa de poder nacional a pocas semanas de la votación.
A pesar del permanente flujo de novedades procesales e indagatorias que sacuden a las principales candidaturas, los estudios de opinión pública mantienen una reducida brecha entre el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el sector de la oposición. Mientras los equipos de campaña aguardan la liberación de actuaciones judiciales para desplegar nuevos cuestionamientos cruzados, la atención se concentra en las decisiones del máximo tribunal respecto a las conductas de sus propios integrantes. El clima de marcada polarización amenaza con profundizar las divisiones dentro del órgano judicial y condicionar la definición de las urnas en un contexto de estrecho margen electoral.
Donald Trump pidió a Volodimir Zelenski detener los ataques ucranianos contra refinerías petroleras rusas para evitar el desabastecimiento global de diésel. La estrategia de Kiev ha reducido el procesamiento de hidrocarburos en Rusia a mínimos históricos, causando faltantes.
El Partido Socialdemócrata de Magdalena Andersson se impuso en las elecciones de Suecia. Al sumar el 51,3% con sus aliados de centroizquierda, el bloque opositor proyecta recuperar el gobierno, desplazando a los conservadores y deteniendo el avance de la ultraderecha.
Omán postergó la reunión entre Irán y los países del Golfo para buscar consenso sobre el tránsito en el estrecho de Ormuz. El bloqueo naval y la tensión con Washington dispararon el petróleo por encima de los 100 dólares.
El presidente colombiano Abelardo de la Espriella priorizó la mano dura contra el crimen, difundiendo incautaciones cotidianas y habilitando el porte de armas. Sin embargo, aplazó el recorte del gasto público planteado en campaña, generando cuestionamientos en la bancada liberal.
Un fraude bancario sacudió la campaña electoral en Brasil tras salpicar a Flávio Bolsonaro y al juez del Supremo Alexandre de Moraes. El escándalo eclipsó los debates socioeconómicos, manteniendo una ajustada paridad en las encuestas presidenciales.
En entrevista con El País, el alcalde neoyorquino Zohran Mamdani defendió su agenda socialista enfocada en la clase trabajadora. Priorizó congelar alquileres y abaratar la vida urbana, advirtiendo que la democracia pierde sentido cuando la ciudadanía carece de sustento básico.
La “Academia” ganó un solo partido de los nueve que disputó en el certamen.
La embarcación transportaba a 243 personas cuando naufragó en el mar de Java, según informaron las autoridades indonesias.