Inundaciones en Afganistán y Pakistán: 77 víctimas mortales

Fuertes inundaciones y deslaves destruyeron cientos de viviendas en los últimos cinco días. Autoridades de gestión de desastres informaron que 1.130 familias perdieron su patrimonio, mientras el riesgo de nuevos desbordamientos persiste en 30 provincias afganas.

Lluvias torrenciales azotan Afganistán y Pakistán. Foto: Web.

La Autoridad Nacional de Gestión de Desastres de Afganistán (ANDMA) confirmó que el número de víctimas mortales por las recientes inundaciones aumentó a 77 personas.

Los incidentes, registrados desde el 25 de marzo, incluyeron inundaciones repentinas, deslizamientos de tierra y descargas eléctricas que afectaron a gran parte del territorio afgano y la provincia paquistaní de Khyber Pakhtunkhwa.

En Afganistán, el portavoz de la ANDMA, Hafiz Mohammad Yousaf Hammad, detalló que las provincias de Parwan, Maidan Wardak, Daykundi y Logar sufrieron los mayores daños.

El funcionario informó que, además de los fallecidos, al menos 49 personas resultaron heridas. El impacto material fue severo: 130 viviendas destruidas totalmente y 438 sufrieron daños parciales, dejando a unas 1.130 familias damnificadas.

Por su parte, en Pakistán, las autoridades reportaron al menos 17 fallecidos, entre los cuales se encontraban 14 menores de edad. Las muertes ocurrieron principalmente por el colapso de techos y paredes en viviendas precarias tras cinco días de precipitaciones ininterrumpidas.

Ambos países figuran en los índices de Naciones Unidas como las naciones más vulnerables ante fenómenos meteorológicos extremos derivados del cambio climático.

La fragilidad de la infraestructura en la región agravó las consecuencias del temporal. Según los reportes técnicos, las inundaciones dañaron 93 kilómetros de carreteras y destruyeron más de 1.450 acres de tierras de cultivo. Asimismo, 30 redes de suministro de agua quedaron inhabilitadas, lo que complica el acceso a servicios básicos para las comunidades rurales ya afectadas por la pobreza extrema.

El contexto político y económico de Afganistán limita la capacidad de respuesta ante estas emergencias. Desde la toma del poder por parte de los talibanes en 2021, la reducción de la ayuda internacional debilitó los servicios públicos. El Departamento de Meteorología advirtió que las condiciones de inestabilidad climática podrían prolongarse durante las próximas tres semanas, manteniendo el riesgo de desbordamientos en 30 provincias.

El impacto de estos eventos plantea interrogantes sobre la preparación de la región para enfrentar temporadas de monzones cada vez más violentas. Con una economía diezmada y servicios de emergencia operando al límite, queda por ver si la asistencia humanitaria local será suficiente para contener una crisis que parece repetirse con mayor intensidad cada año.

 

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