A siete días de los comicios presidenciales de 2026, el tablero político peruano muestra una atomización sin precedentes con 35 candidaturas en competencia. Según el último simulacro de votación de Datum Internacional, realizado entre el 1 y el 4 de abril, Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, sostiene el liderazgo con un 18,1% de los votos válidos. No obstante, la atención se centra en la disputa por el segundo cupo para el balotaje del 7 de junio.
Empate técnico en la oposición
El estudio de Datum, basado en una muestra de 3,000 personas a nivel nacional, reveló un empate técnico entre el excomediante Carlos Álvarez (País para Todos) y el exalcalde de Lima, Rafael López Aliaga (Renovación Popular).
Álvarez registró un ascenso al 10,9%, consolidando una tendencia creciente tras los recientes debates organizados por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE). Por el contrario, López Aliaga presentó un retroceso, situándose con un 9,9% de las preferencias.
Paralelamente, la encuestadora Ipsos para Perú21 asignó a Fujimori un 15% de intención de voto. En este sondeo, la caída de López Aliaga fue más pronunciada, alcanzando solo el 7%, lo que permitió el avance de figuras como Ricardo Belmont, quien subió al 6%. Esta discrepancia entre encuestadoras subraya la dificultad de predecir un resultado definitivo debido al margen de error de ±1,8%.
Estrategias ante el silencio electoral
Urpi Torrado, gerenta general de Datum, explicó que la dinámica de la campaña cambió en los últimos días. Según la especialista, el crecimiento de los candidatos ahora depende de captar electores que ya habían optado por otras alternativas, más que de convencer a los indecisos, cuyo número descendió al 16,8%.
Sin embargo, el exjefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Fernando Tuesta, advirtió sobre la diferencia entre las encuestas de opinión y los simulacros de votación. Tuesta señaló que los simulacros con cédula física suelen beneficiar a los candidatos con símbolos y rostros más reconocibles.