La investigación por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, entra hoy en una etapa de definiciones técnicas. A las 10 de la mañana, la escribana Adriana Mónica Nechevenko deberá presentarse en la fiscalía de Gerardo Pollicita para declarar como testigo bajo juramento. Su testimonio es considerado una pieza clave para desentramar la ingeniería financiera detrás de las adquisiciones inmobiliarias del funcionario.
Nechevenko fue la profesional encargada de certificar las operaciones más polémicas: la compra de un departamento en la calle Miró al 500, en el barrio de Caballito, y la de una casa en el exclusivo club de campo Indio Cua Golf Club, en Exaltación de la Cruz. La Justicia sospecha de la modalidad de pago en ambas transacciones, especialmente por el uso de préstamos hipotecarios privados otorgados por personas cuya capacidad económica está bajo análisis.
El esquema de los créditos “privados”
La operación del inmueble en Caballito, sellada en noviembre de 2025, se realizó por un valor de 230.000 dólares. Lo llamativo para los investigadores es que Adorni solo habría desembolsado un pequeño adelanto en efectivo, saldando los 200.000 dólares restantes mediante un crédito hipotecario directo con las vendedoras, Beatriz Viegas y Claudia Sbabo, dos mujeres que no tendrían un perfil financiero acorde al otorgamiento de tales préstamos.
A este escenario se sumó en las últimas horas una nueva irregularidad: una hipoteca previa de 100.000 dólares para una vivienda en Parque Chacabuco. En este caso, las prestamistas identificadas son la excomisaria de la Policía Federal, Graciela Isabel Molina de Cancio, y su hija Victoria, también vinculada a la fuerza. La fiscalía intenta determinar por qué el funcionario recurrió sistemáticamente a este tipo de financiamiento extrabancario con integrantes de las fuerzas de seguridad o particulares.
Visitas a la Casa Rosada y testimonios previos
Uno de los puntos que más compromete a la escribana Nechevenko es el registro de ingresos a la Casa Rosada. Según la planilla de visitas, se entrevistó con Adorni en al menos siete oportunidades entre mediados de 2024 y fines de 2025. Estos encuentros coinciden temporalmente con la firma de las escrituras que hoy están en la mira.
Ayer, la causa sumó el aporte del exfutbolista Hugo Morales, antiguo dueño del departamento de Caballito. En su declaración vía telemática, Morales confirmó que el inmueble estaba deteriorado y que, tras dos años sin poder venderlo, aceptó 200.000 dólares por parte de Viegas y Sbabo. Apenas seis meses después, estas mismas mujeres le cedieron la propiedad a Adorni mediante el préstamo mencionado.
Próximos pasos procesales
La agenda judicial continuará mañana jueves con las declaraciones de las acreedoras del departamento de Caballito, mientras que el lunes 13 será el turno de las Cancio por la hipoteca de la calle Asamblea. El juez federal Ariel Lijo sigue de cerca estos movimientos, mientras tramita de forma paralela otra investigación contra Adorni por presuntos vuelos privados a Uruguay financiados por un contratista del Estado.