La fragilidad del acuerdo de alto el fuego entre Irán, Estados Unidos e Israel quedó expuesta este miércoles 8 de abril. Tras una breve reapertura del Estrecho de Ormuz que permitió el paso de los primeros petroleros en semanas, la Armada iraní ordenó un nuevo cierre total. La medida responde a los persistentes ataques de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) sobre objetivos en Líbano, que Teherán considera una violación del espíritu del pacto.
La amenaza: La Armada iraní envió mensajes a los buques en la zona advirtiendo que “cualquier embarcación que intente navegar sin permiso será atacada y destruida”.
Situación marítima: Se estima que al menos 426 petroleros y más de 50 buques de gas (GLP y GNL) permanecen paralizados en las inmediaciones del estrecho.
Impacto económico: La reapertura parcial había desplomado el precio del barril Brent hasta los 94,71 dólares (una caída del 13%), pero el nuevo cierre amenaza con disparar nuevamente la volatilidad.
Islamabad en jaque: Líbano como moneda de cambio
El régimen de los ayatolás elevó la apuesta diplomática al informar a los mediadores que solo participará en las conversaciones de paz programadas para este viernes en Islamabad si se alcanza un alto el fuego efectivo en Líbano. Irán sostiene que el país vecino es parte integral del acuerdo alcanzado bajo la mediación de Pakistán, una interpretación que choca frontalmente con la postura de Washington e Israel.
“Si el enemigo comete el más mínimo error, responderemos con toda nuestra fuerza”, advirtió el Gobierno iraní en un comunicado oficial.
Desde el lado libanés, el presidente calificó las acciones israelíes como una “masacre” que desafía los esfuerzos de paz. Mientras tanto, Hezbollah ha afirmado que el recrudecimiento de los ataques en su territorio les otorga el “derecho a responder”, lo que podría desencadenar una escalada regional que arrastre nuevamente a Irán a un conflicto directo.
La tajante respuesta de Trump
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue categórico al desmentir la versión iraní sobre el alcance de la tregua de dos semanas. A través de la vocería de la Casa Blanca y declaraciones recogidas por medios internacionales, Trump subrayó que Líbano no forma parte del acuerdo.
“Los libaneses no fueron incluidos en el acuerdo a causa de Hezbollah”, afirmó Trump, vinculando la exclusión directamente a la actividad del grupo terrorista respaldado por Teherán.
El mandatario estadounidense, que apenas ayer celebraba el éxito de su ultimátum diplomático, amenazó ahora con imponer aranceles del 50% a cualquier país que suministre armas a Irán. La estrategia de la Casa Blanca parece ser la de aislar el conflicto iraní-israelí de las operaciones de limpieza que Israel lleva adelante contra las milicias en su frontera norte, un equilibrio que hoy parece pender de un hilo en las aguas del Golfo Pérsico.