La validación comercial del proyecto siguió un esquema escalonado de inversión privada y estatal. Tras recibir fondos de Chile y aceleradoras estadounidenses, el fondo argentino SF500 inyectó US$ 500.000 en 2023.
Actualmente, la startup cuenta con el respaldo de figuras vinculadas al sector, como Andrea Grobocopatel, y proyecta alcanzar su primer millón de dólares en facturación durante esta temporada.
Pruebas realizadas junto al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en Balcarce confirmaron la eficiencia del sistema. En cultivos de papa, la tecnología permitió reducir un 40% la dosis de fungicidas e incrementar un 8% el rendimiento promedio. Estos resultados atrajeron a gigantes alimenticios como Carozzi, que ya validaron el producto en sus cadenas de suministro.
La operación logística se centraliza en Mar del Plata, aprovechando los residuos de la flota pesquera local como materia prima de bajo costo. Debido a que se requieren apenas 50 gramos por hectárea, la estructura de costos permite una alta escalabilidad.
Los planes de expansión inmediata incluyen la exportación de este polvo nanotecnológico para cultivos de manzana en Norteamérica y plantaciones de banana en Centroamérica.
¿Logrará el modelo de “laboratorio al mercado” consolidarse como un nuevo motor de exportaciones no tradicionales para Argentina? El crecimiento de Unibaio pone a prueba la capacidad de las startups locales para transformar el conocimiento científico en contratos de volumen dentro de un mercado global altamente competitivo.