Crisis textil: tres firmas a concurso

Empresas emblemáticas como Ted Bodin, Viamo y Fantome Group iniciaron procesos judiciales para reestructurar deudas millonarias. La caída del 40% en las ventas y la competencia con productos importados forzaron la medida para evitar el cierre definitivo.

Salón de ventas interior de Ted Bodin, firma que solicitó concurso preventivo. Foto: Web.

El sector textil y del calzado en Argentina enfrenta uno de sus momentos más críticos. En las últimas semanas, tres compañías de trayectoria solicitaron el concurso preventivo de acreedores ante la Justicia Comercial. Se trata de la marca de indumentaria femenina Ted Bodin, la zapatería Viamo y Fantome Group, fabricante de licencias internacionales. Las firmas buscan renegociar pasivos que, en conjunto, superan los 6.000 millones de pesos.

El desequilibrio de Ted Bodin

La firma fundada en 1984, que llegó a gestionar 40 puntos de venta, hoy opera con una red reducida de ocho locales y 34 empleados. Según el expediente del Juzgado Comercial N° 14, la empresa acumula un pasivo de $2.005 millones, cifra que triplica su activo actual de $780 millones.

La administración de la compañía detalló que el volumen de ventas en unidades retrocedió más de un 40% en el último año. Entre las causas, señalaron el impacto de plataformas globales como Shein y Temu, sumado a los altos costos de alquiler en centros comerciales y la pérdida de poder de compra de sus clientes habituales. La Justicia fijó el 5 de abril de 2027 como fecha límite para alcanzar un acuerdo que evite la quiebra.

La industria frente a la importación

Fantome Group, responsable de producir prendas para Reebok y Kevingston, atraviesa una situación similar en el Juzgado Comercial N° 4. La empresa, que contaba con 120 operarios en su planta de Villa Devoto, redujo su nómina a solo 20 trabajadores. El quiebre se profundizó tras la pérdida de contratos con marcas que optaron por sustituir la producción nacional por artículos importados.

Paralelamente, la firma de calzado Viamo, bajo la razón social Lannot, entró en concurso con una deuda superior a los $4.000 millones. Al igual que Fantome, la empresa sufrió una contracción drástica de su presencia territorial, pasando de 25 sucursales a solo siete en el último trienio. La Justicia dispuso la inhibición general de bienes mientras se auditan sus cuentas.

Un escenario de demanda debilitada

Datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) confirman la tendencia: las ventas del rubro textil cayeron un 6,3% en el primer trimestre de 2026. Aunque el precio de la ropa aumentó un 103% en dos años —cifra significativamente menor a la inflación general del 220%—, el consumo no reacciona ante la falta de ingresos.

La combinación de costos operativos en ascenso, que incluyen energía y salarios, junto con una carga impositiva que las empresas califican de insostenible, completa un cuadro de vulnerabilidad para la industria local.

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