El Ministerio de Defensa y el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado comenzaron este jueves la ejecución de un programa de optimización de recursos en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
La medida alcanzó en su primera etapa a 140 empleados, aunque fuentes oficiales y gremiales coinciden en que el plan prevé un total de 240 cesantías. Este recorte afecta a una planta que contaba con 972 trabajadores, de los cuales la gran mayoría reviste carácter de personal civil.
Las desvinculaciones se concentraron en trabajadores bajo la modalidad de contratos temporarios, conocidos como artículo 9, y personal contratado como monotributista.
Al no formar parte de la planta permanente, los afectados percibirán la liquidación del mes en curso y vacaciones no gozadas, pero no recibirán indemnización por el cese de la relación laboral. Según fuentes del organismo, las bajas fueron definidas por cada dirección de área ante el carácter inamovible de la pauta de reducción establecida por el Poder Ejecutivo.
Modernización y operatividad tecnológica
Desde el Gobierno nacional justificaron la decisión bajo un proceso de automatización de sistemas. Autoridades del sector defensa señalaron que el funcionamiento actual de las estaciones meteorológicas en Argentina resulta obsoleto en comparación con estándares internacionales.
La gestión oficial busca reducir de siete a cinco la cantidad de operarios por estación, bajo el argumento de que el sistema analógico actual requiere una dotación excesiva de personal para tareas que podrían digitalizarse.
Por su parte, especialistas del sector técnico advirtieron sobre los riesgos de esta transición. Actualmente, el país posee 125 estaciones de medición, de las cuales menos de 20 funcionan de manera automática.
El resto depende de observadores meteorológicos que recolectan datos manualmente cada hora. Estos técnicos generan la información base para los pronósticos de agricultura, pesca y, fundamentalmente, la navegación aérea. La reducción de personal sin la previa instalación de tecnología adecuada podría derivar en una pérdida de precisión en los sistemas de alerta temprana.