Los holders de largo plazo y los tesoros corporativos están aprovechando la lateralización de los últimos dos meses para agrandar sus posiciones. Esa fuerza está impulsando a Bitcoin a buscar una salida del “estancamiento con volatilidad”.
Los holders de largo plazo y los tesoros corporativos están aprovechando la lateralización de los últimos dos meses para agrandar sus posiciones. Esa fuerza está impulsando a Bitcoin a buscar una salida del “estancamiento con volatilidad”.

Por Sebastián Serrano, co-fundador y CEO de Ripio
El mercado de Bitcoin está lleno de posibilidades, como suele ser durante lateralizaciones como la que venimos viendo en los últimos dos meses. Desde que tocó su piso del ciclo de USD 60.100 a comienzos de febrero, el mercado está intentando romper una resistencia fuerte en los USD 73.600, que apenas se superó momentáneamente a mediados de marzo. Desde la semana pasada intenta volver a romper la faja, se mantiene desde el martes por arriba de los USD 70.000 y llegó a operar en USD 73.790, casi un 23% por encima de aquel piso. Al cierre de este texto se operaba alrededor de los USD 71.000.
La mayor parte de este bimestre, Bitcoin se movió entre los USD 68.000 y USD 70.000. Esta zona de los “60 y pico de miles” resultó muy interesante para el componente institucional del mercado, que siguió acumulando satoshis y bitcoins a mansalva en las últimas semanas. Al punto de que Strategy, de Michael Saylor, ya pasó las 100 compras de BTC y, en su conjunto, las 10 empresas más expuestas a Bitcoin acumulan más de 1 millón de BTC. En total, ya hay más de 150 empresas públicas con reservas en bitcoins, además de estados/gobiernos y todo tipo de inversores particulares. En Ripio Business, por caso, ya atendimos a más de 2500 clientes institucionales, que en su enorme mayoría agregaron Bitcoin a sus operaciones.
Por estas semanas, ni las carteras corporativas ni las wallets asociadas a holders de largo plazo parecen preocuparse por la lateralización: la acumulación sigue firme y las whales y los long term holders están agrandando sus posiciones, aprovechando una región de precios que les es cómoda. De alguna manera, están anticipándose también a los movimientos que pudiera haber alrededor del próximo halving.
En los ciclos de los halvings de 2016 y 2020, los picos máximos llegaron un año y medio más tarde, con la parte más cruda del invierno entre dos años y dos años y medio después del halving, lo que coincidiría con el Q3 y Q4 de 2026. Este ciclo repitió el primer patrón, llegando a su ATH en octubre de 2025, a 18 meses del halving de abril de 2024. Resta ver lo que pase en la segunda parte del año, aunque este mercado ya no tiene la misma estructura que aquellos y confío en que el invierno será menos grave y más corto.
Ahora estamos en una clara zona de acumulación, después del ATH de casi USD 126.100 del 10 de octubre, y de la corrección de más de un 52% hasta el piso de este febrero. En el medio hubo dos cascadas de liquidaciones masivas, en octubre y febrero. Desde entonces, el mercado lateraliza pero con un dato significativo por debajo: el promedio mensual de acumulación sigue creciendo y se aproximó a los 372.000 BTC en marzo. Para poner escala, en septiembre de 2024, hace un año y medio, se festejaba la llegada a los 10.000 BTC de promedio mensual. Es un crecimiento del 3720% en apenas un año y medio.
El gran desafío de estos días es anticipar si estas condiciones de presión de compra junto a retiro de oferta harán que Bitcoin retome una dirección al alza, o si la cripto líder seguirá atrapada en el mismo rango de negociación hasta que el mercado defina un próximo movimiento. Al alza, después de pasar la resistencia actual, se podría ir a buscar un objetivo de mediano plazo alrededor de los USD 85.500. A la baja, habiendo consolidado los últimos días un mínimo por encima de los USD 70.000, los nuevos soportes se ubican en los USD 69.150 y USD 63.000.
Mientras tanto, el conjunto del mercado cripto y también las acciones tecnológicas y relacionadas con la IA siguen bajo presión por un ambiente macroeconómico más restrictivo, con intereses elevados en Estados Unidos y una seguidilla de eventos geopolíticos que siguen afectando el apetito por el riesgo, llevando a los capitales a buscar refugios más tradicionales. En el último tiempo creció la tensión, con el estrecho de Ormuz bajo restricción, el petróleo todavía cerca de los US$ 100 y un inestable cese al fuego entre Estados Unidos e Irán.
Además de la reciente disparada del crudo Brest, durante el último semestre también la plata y el oro crecieron más de un 45% y más de un 15%, respectivamente, entre el ATH de Bitcoin del 10 de octubre de 2025 y la semana pasada. En el mismo período, Bitcoin perdió un 44% de su valor. La nueva ecuación da cuenta de un momento de menor apetito por el riesgo y una búsqueda de refugio en activos más tradicionales; tendencia dentro de la cual Bitcoin se mantiene con una fuerza inclaudicable.
No obstante, también es un escenario que eleva las expectativas de inflación global, ya que el costo de la energía se traslada a toda la cadena de precios. En Estados Unidos, el IPC de marzo ya confirmó este movimiento con una suba del 0,9%, situando la inflación en un 3,3% en los últimos 12 meses.
La Fed mantiene una postura cautelosa y la actividad aún no se ha desacelerado lo suficiente. Como consecuencia, el mercado sigue ajustando las expectativas, ya que las tasas más altas reducen la liquidez en el sistema y presionan a los activos de riesgo (como Bitcoin, que se vuelve más dependiente de la entrada de flujo institucional).
De cualquier modo, ya estamos más de un 15% por encima del último piso, la compra institucional sigue firme mediante exposición directa o instrumentos como fondos cotizados y derivados o activos referenciados al precio del BTC (como los wrappeds o los “BTC” de las L2 de Bitcoin), y la acumulación está en máximos históricos, con un volumen 37 veces mayor al de hace un año y medio.
Esto sugiere que parte del mercado trató la corrección reciente como una oportunidad de absorción, incluso con el precio presionado por el contexto macro. Muchos participantes importantes del mercado estuvieron aprovechando los niveles por debajo de los USD 70.000 para aumentar la exposición, mientras el precio todavía se acomoda luego de las crisis de liquidez y apalancamiento de octubre y febrero.
Ahora, con una recuperación consistente desde el mínimo y una fuerza de acumulación creciente, Bitcoin busca alargar su momentum, romper el soporte y consolidar una tendencia alcista, al menos a corto plazo.
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