La Ciudad de Buenos Aires se convirtió en el escenario de una captura internacional de alto impacto. Brayan Ferney Cruz Castillo, un ciudadano colombiano de 30 años con pedido de captura de Interpol, fue detenido este martes mientras se encontraba en los tribunales de la calle Paraguay al 1500. El sospechoso había acudido al lugar para firmar un juicio abreviado por un delito menor, sin sospechar que las fuerzas federales seguían cada uno de sus pasos.
Logística criminal: A Cruz Castillo se lo vincula con la inteligencia previa y la colocación de artefactos explosivos magnéticos contra la custodia del senador.
Magnicidio en Colombia: El ataque principal ocurrió en junio de 2025 y terminó con la vida del precandidato Miguel Uribe Turbay dos meses después.
Cooperación internacional: En la investigación colaboran agencias de Estados Unidos, Inglaterra y Emiratos Árabes.
La caída del presunto sicario comenzó a gestarse lejos de las luces de la capital. La Unidad Fiscal de Corrientes, bajo la dirección de la fiscal Tamara Ahimará Pourcel, detectó rastros digitales del prófugo. El análisis de diversas direcciones IP ubicó al sospechoso en territorio argentino, lo que disparó una coordinación inmediata entre la División de Investigación Federal de Fugitivos (Interpol) y la Policía Federal Argentina.
La trampa judicial en el corazón de Recoleta
Cruz Castillo no era un desconocido para el sistema penal argentino. El imputado se encontraba en situación migratoria irregular y pesaba sobre él una orden de expulsión tras haber sido arrestado por el hurto de un automóvil en el distrito porteño. Fue precisamente esa causa secundaria la que sirvió de anzuelo: el sospechoso se presentó ante el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 28 para acordar su pena por el robo, momento en que fue rodeado por efectivos de la PFA.
El arresto se produjo bajo la carátula de magnicidio, un delito que ha conmocionado a la política regional. La Justicia argentina, a través del juzgado nacional a cargo de Julián Ercolini, ya inició los trámites de cooperación internacional. El objetivo final es la extradición inmediata de Cruz Castillo a Bogotá, donde se lo espera para que responda por su participación en la estructura criminal que acabó con la vida de Uribe Turbay.
La investigación en Colombia sostiene que el detenido formaba parte de una organización de alta complejidad. Los peritajes indican que, días antes del asesinato, Cruz Castillo participó en un intento fallido de atentado terrorista. El 3 de junio de 2025, el grupo habría instalado una bomba magnética en un vehículo oficial de la custodia del precandidato, un plan que no prosperó pero que marcó el inicio de la cacería final contra el legislador.
Inteligencia, explosivos y una recompensa millonaria
El destino de Miguel Uribe Turbay quedó sellado apenas cuatro días después de aquel primer intento. El 7 de junio, mientras realizaba campaña en el occidente de Bogotá, el senador de 39 años fue baleado por sicarios. Tras una agonía de dos meses, falleció en agosto del año pasado. Las autoridades colombianas sospechan que Cruz Castillo realizó las labores de inteligencia necesarias para marcar las rutas de entrada y salida del vehículo del dirigente.
Por este crimen, el Gobierno de Gustavo Petro ofreció una recompensa histórica de 3.000 millones de pesos colombianos (aproximadamente 740.000 dólares). La magnitud del caso atrajo el apoyo técnico de potencias internacionales, quienes facilitaron el rastreo del sospechoso a través de las fronteras sudamericanas. En Argentina, la Gendarmería Nacional también aportó datos cruciales a través del “Escuadrón Buenos Aires” para cerrar el cerco sobre el fugitivo.
Actualmente, el sospechoso permanece bajo custodia en una unidad de máxima seguridad mientras se resuelven los detalles burocráticos de su envío al país cafetero. La detención representa un triunfo para la justicia transnacional en un caso que puso en jaque la estabilidad democrática de Colombia. El presidente Petro, quien en su momento calificó la muerte de Uribe como una “derrota de la vida”, espera ahora que este arresto sea la llave para desarticular a los autores intelectuales del atentado.