El tablero político argentino de este abril de 2026 se mueve más rápido que la gestión misma. Lo que comenzó como una apuesta de “todo o nada” de Javier Milei para borrar las PASO del mapa, se ha transformado en una negociación de “puntos medios” apenas el texto tocó el suelo del Congreso.
La realidad parlamentaria le propinó un baño de realismo a La Libertad Avanza: sin mayoría propia, el destino de la reforma electoral depende de un PRO herido por la falta de consulta y una UCR que ya diseñó su propia “tercera vía”.
El “Semáforo” de la negociación
| Actor Político | Postura Actual | Propuesta Clave |
| Gobierno (LLA) | Admiten falta de votos. | Eliminar las PASO para “ahorrar”. |
| PRO (Ritondo) | Distancia y molestia. | PASO no obligatorias o solo donde hay interna. |
| UCR (Vischi) | Rechazo a la eliminación. | PASO Optativas: ni electores ni partidos obligados. |
| PJ (Mayans) | Rechazo total. | Consideran el tema una “cortina de humo”. |
Ritondo y el PRO: “No es blanco o negro”
El jefe del bloque PRO en Diputados, Cristian Ritondo, fue el primero en marcar la cancha. Su malestar no es solo de fondo, sino de forma: cuestionó que el Ejecutivo no se sentara a discutir el proyecto con su principal aliado antes de enviarlo.
“No tiene por qué ser blanco o negro, puede haber primarias y que no sean obligatorias”, sugirió Ritondo, dejando claro que el PRO no está dispuesto a entregar una herramienta que le sirve para ordenar sus propias internas en distritos clave.
La UCR y el “Modelo Vischi”
Desde el Senado, el radicalismo ya pasó a la ofensiva con un proyecto formal liderado por Eduardo Vischi. La propuesta busca desarmar el argumento del “gasto innecesario” del Gobierno sin destruir la herramienta:
Sin obligatoriedad: El ciudadano elige si va a votar o no.
Sin competencia, no hay PASO: Si un partido lleva lista única, salta directamente a las generales.
Ajuste de costos: Organizar la elección según la participación real estimada.
El oficialismo abre el juego (y el paraguas)
Bartolomé Abdala, presidente provisional del Senado, fue el encargado de ponerle palabras a la fragilidad numérica oficialista. Admitió que el texto es “perfectamente modificable” y que el diálogo será extenso.
En este escenario, Patricia Bullrich emerge como la gran armadora en la Cámara Alta, mientras que la negociación se proyecta larga, con la sombra de la Copa del Mundo 2026 asomando en el calendario como un factor que podría dilatar los tiempos legislativos.
El nudo gordiano: El Gobierno quiere usar el capítulo de Ficha Limpia como moneda de cambio para que le aprueben la eliminación de las PASO, pero los aliados ya avisaron que quieren tratar esos temas por separado. Sin ese incentivo, a Milei le queda un camino cuesta arriba para rediseñar el sistema electoral a su imagen y semejanza.