El desempeño en el recinto
El Jefe de Gabinete de la Nación Manuel Adorni cumplió con su presentación constitucional ante la Cámara de Diputados. En un entorno polarizado por cánticos y cruces dialécticos, el funcionario ratificó el plan económico vigente. Tras la sesión, el referente de la economía popular Juan Grabois dialogó con este medio en los pasillos del Congreso.
— ¿Cuál es el dato o la omisión más grave que detectó en el informe de gestión de Manuel Adorni?
— Juan Grabois: Realmente la propia presencia de Adorni es lo que me parece más grave. No debería ser Jefe de Gabinete; tendría que haber renunciado hace rato. Más que una omisión, lo grave es encontrar una especie de barra brava oficialista cantando su nombre como si fuera un jugador de fútbol. Es el genio de la hipoteca que consiguió lo que no consigue ningún argentino de a pie: que dos jubiladas le hicieran préstamos para comprar departamentos. Dicho esto, también trastabilló en lo económico, laboral y ambiental. No tuvo la solvencia para dar respuestas sin leer; no levantó la mirada de las hojas y su semblante decía que no está en condiciones de ejercer el cargo.
La crisis y la “creatividad” popular
— El Jefe de Gabinete habló de una recuperación en “V”. ¿Para quiénes considera que llega esa mejora y quiénes quedan fuera del esquema?
— Lo que veo es cada vez más gente inventándose su propio trabajo con la creatividad que tiene el pueblo argentino. Ponen un puesto en la vereda para vender comida, arman clubes del trueque, cartonean o venden productos en la calle por dos mil pesos usando billeteras electrónicas ajenas para poder cobrar. Los jóvenes atraviesan una situación de angustia y tensión muy grande. Esto no es producto exclusivo del gobierno, hay un contexto internacional y de redes sociales que agrava el cuadro, pero el oficialismo no quiere discutir una sola política pública en relación a esto.
Próximos pasos de la oposición
— Ante este diagnóstico, ¿cuál es el paso concreto que planean la oposición y los movimientos sociales?
— Estamos tratando de convencer al oficialismo de implementar un esquema de emergencia de educación digital integral para que padres y docentes sean conscientes de los riesgos actuales. Afortunadamente existen organizaciones comunitarias que inventan formas colectivas de organizar el trabajo frente a la cultura del descarte. Pero este modelo no es sostenible. Lo único que podemos hacer es dar la batalla parlamentaria, judicial, cultural y de solidaridad, que es tal vez el terreno más importante en este momento.
Las declaraciones del dirigente subrayan la brecha entre el reporte oficial y la dinámica de los sectores informales. Mientras el Ejecutivo proyecta crecimiento, la oposición advierte que la supervivencia descansa hoy en estructuras comunitarias fuera del tablero económico formal.