La expedición marítima denominada Global Sumud denunció haber sido abordada por unidades navales de Israel mientras transitaba por aguas internacionales próximas al litoral de Creta. Según los testimonios difundidos por la propia organización, patrulleras militares rodearon los navíos de la misión mediante tácticas de intimidación, empleando punteros láser y armamento para obligar a los activistas a someterse en las cubiertas de las naves. En un audio captado por los sistemas de radio, presuntos efectivos de las Fuerzas de Defensa de Israel emitieron una advertencia tajante, exigiendo el desvío inmediato de la flota bajo la amenaza de incautar las embarcaciones si persistían en su intento de vulnerar el cerco naval impuesto sobre el territorio palestino.
Aunque el alto mando militar de Tel Aviv no ha emitido un comunicado oficial de manera inmediata, diversas plataformas de comunicación estatales y la emisora del ejército confirmaron el inicio de maniobras para tomar el control de los buques de asistencia lejos de la costa mediterránea. La flotilla, compuesta por casi sesenta barcos que partieron recientemente desde Sicilia, representa el esfuerzo logístico más ambicioso de este movimiento civil hasta la fecha. Este incidente evoca lo ocurrido a finales del año pasado, cuando una iniciativa similar fue desmantelada por las autoridades israelíes, resultando en la detención y posterior expulsión de numerosos activistas internacionales que buscaban entregar suministros básicos en la Franja de Gaza.