Lo que parecía un camino pavimentado para el regreso más rutilante del fútbol argentino en la última década ha sufrido un giro dramático en las últimas horas. Mientras en el predio de Ezeiza se preparaban para lo que sería el “operativo seducción” final, desde la ciudad deportiva de Trigoria, en las afueras de Roma, llegan noticias que enfrían la ilusión de Juan Román Riquelme y todo el mundo Boca: Paulo Dybala está a un paso de renovar su contrato con la Loba.
El escenario cambió drásticamente este martes tras una reunión clave entre Jorge Antun, representante de la “Joya”, y la cúpula dirigencial del conjunto italiano. Pese a que el propio delantero cordobés había dejado abierta la puerta de salida el último domingo —cuando sugirió que el último derbi podría haber sido su despedida ante los tifosi—, la contrapropuesta del jugador ha descolocado al mercado.
El sacrificio de la Joya: una rebaja salarial sin precedentes
La llave que destrabó la negociación, que hasta hace días parecía muerta, fue el gesto económico de Dybala. Según informan los principales medios deportivos de Italia, el ex Instituto está dispuesto a aceptar una rebaja salarial abrupta para continuar en la capital italiana hasta junio de 2027.
El contrato actual, que lo ubicaba como uno de los mejores pagos del Calcio con ocho millones de euros anuales (más bonos), pasaría a ser de apenas dos millones de euros más objetivos. Este recorte del 75% responde a una realidad ineludible: los tres meses de inactividad por una lesión de meniscos en su rodilla izquierda no solo lo marginaron de la prelista para el próximo Mundial, sino que también mermaron su valor de mercado en Europa. Para Dybala, quedarse en la élite es una cuestión de revancha personal antes que financiera.
El factor Gasperini y la decisión final
El director técnico de la Roma, Gian Piero Gasperini, ha sido el principal motor de esta continuidad. El entrenador ya le comunicó a la directiva que considera a Dybala una pieza fundamental para la estructura táctica de la próxima temporada, siempre y cuando su físico responda.
Sin embargo, el acuerdo aún no está sellado. La última palabra recae sobre Dan Friedkin, el dueño del club, quien debe decidir si apuesta por la continuidad de un referente con historial médico frágil o si prefiere liberar masa salarial de forma definitiva. En Italia aseguran que Friedkin ve con buenos ojos el gesto del jugador, lo que allanaría la firma antes del final de mayo.
Boca, a la espera del “milagro” de Paredes
Mientras tanto, en la Ribera el clima pasó del optimismo a la cautela. Juan Román Riquelme mantiene las puertas abiertas de La Bombonera, confiando en que el “operativo hormiga” liderado por Leandro Paredes surta efecto. El volante central de Boca, íntimo amigo de Paulo, no ha cesado en sus llamados diarios para convencerlo.
“Ojalá, a mí me encantaría de verdad. Lo hablo con él y tiene muchas ganas de venir”, confesó Paredes tras la histórica victoria en el último Superclásico.
Para el Xeneize, la llegada de Dybala representaría no solo un salto de calidad futbolístico incalculable, sino un golpe de efecto mediático global. No obstante, si el cordobés prioriza la competitividad europea para intentar recuperar su lugar en la Selección tras el golpe de perderse la cita mundialista, Boca deberá guardar el sueño en el cajón de las ilusiones pendientes.
Las próximas 48 horas serán determinantes. En Roma, se espera que Friedkin levante el pulgar para el anuncio oficial. En Buenos Aires, el Consejo de Fútbol sigue atento al teléfono, sabiendo que en el fútbol, hasta que no se firma el contrato, la pelota sigue rodando.