El ministro de Economía, Luis Caputo, recibió a las autoridades de la Unión Industrial Argentina, UIA, encabezadas por su presidente Martín Rappallini. Dicho encuentro, que contó con la presencia del secretario de Coordinación de Producción Pablo Lavigne, se extendió por más de una hora y media en el Palacio de Hacienda.
El eje de la discusión estuvo centrado en la competitividad de los bienes transables, el desarrollo del mercado de capitales para disminuir costos financieros y la reducción de la carga tributaria.
Pese a las expectativas del sector manufacturero, la audiencia concluyó sin anuncios de medidas concretas y las partes acordaron continuar con las mesas de trabajo técnicas.
Durante la reunión, el jefe de la cartera económica enfatizó la necesidad de que las administraciones provinciales y municipales reduzcan sus tasas locales para disminuir el denominado costo argentino.
Los empresarios coincidieron en el diagnóstico, aunque el recorte en los distritos subnacionales presenta dificultades debido a la disminución de la coparticipación federal y la reducción en el reparto de Aportes del Tesoro Nacional.
Paralelamente, las finanzas nacionales registran nueve meses consecutivos de contracción en la recaudación, factor que limita el margen de maniobra del Poder Ejecutivo para otorgar beneficios fiscales sin arriesgar el superávit.
La delegación empresarial, integrada también por los directivos Rodrigo Pérez Graciano, David Uriburu, Luis Tendlarz y Eduardo Nouguez, planteó la urgencia de equilibrar las condiciones de competencia frente a la apertura comercial y la contracción de las ventas internas.
Entre las propuestas técnicas que la entidad presentó figuran la posibilidad de computar contribuciones patronales a cuenta del Impuesto al Valor Agregado, la eliminación de derechos de exportación remanentes y la devolución del IVA para compras de insumos orientados a la construcción.