El Ministerio de Economía formalizó un esquema de reducción gradual y predeterminado de los derechos de exportación para los sectores agropecuario e industrial. Durante una conferencia de prensa, el ministro de Economía Luis Caputo precisó que las disminuciones de las alícuotas no estarán supeditadas a la evolución de la recaudación tributaria, sino que seguirán un calendario fijo para ofrecer previsibilidad y evitar conductas especulativas en la comercialización de granos.
Esta precisión técnica aclaró los lineamientos expuestos el día anterior por el presidente de la Nación Javier Milei, quien había supeditado la flexibilización de los gravámenes al comportamiento de los ingresos públicos. Las autoridades económicas optaron por fijar fechas precisas para dinamizar las ventas externas.
Cronograma para el campo y las fábricas
El diseño de la reforma tributaria estableció un beneficio inmediato para la cosecha fina. El trigo y la cebada reducirán su alícuota del 7,5% al 5,5% a partir de junio de 2026. Para el resto de los cultivos, las modificaciones comenzarán en enero de 2027. La soja, que actualmente tributa un 24%, descenderá un cuarto de punto porcentual cada mes hasta alcanzar el 21% en diciembre de 2027, y continuará su reducción hasta el 15% a finales de 2028.
Por su parte, el maíz y el sorgo recortarán su tasa actual del 8,5% de forma trimestral hasta llegar al 7,5% a fines de 2027 y al 5,5% al cierre de 2028. El girasol, regulado hoy con un 4,5%, registrará bajas semestrales para situarse en un 3% en 2028.
Paralelamente, el sector fabril obtendrá una quita de 0,375 puntos porcentuales por mes entre julio de 2026 y junio de 2027 para los rubros automotriz, petroquímico, químico, caucho y maquinaria, momento en que la alícuota quedará en cero.
El secretario de Coordinación Productiva, Pablo Lavigne, argumentó que la eliminación de la tasa de 2,5% permitirá a la producción local competir con los mercados de China, Estados Unidos y México.