Los últimos activistas italianos de la flotilla humanitaria que se dirigía a Gaza regresaron a Roma tras ser capturados y deportados por Israel. Al arribar al aeropuerto de Fiumicino, los manifestantes relataron haber sufrido graves episodios de violencia física, humillaciones y torturas durante las últimas 48 horas de detención.
Gravedad de las denuncias en Europa:
Cerca de 50 activistas debieron ser hospitalizados en Turquía debido a las heridas.
Los fiscales de Roma evalúan cargos por presunta tortura, violencia sexual y secuestro.
Las agresiones incluyen fracturas de costillas y tratos degradantes en celdas de aislamiento.
Los testimonios recogidos por las autoridades judiciales italianas describen un accionar sistemático de extrema crueldad. La activista de la Toscana, Antonella Mundu, denunció que fue encerrada en una jaula de hierro de apenas un metro de altura sin visibilidad, rodeada por perros que arañaban la estructura metálica.
Por su parte, el joven de 28 años Luca Poggi resumió la gravedad de la situación afirmando que “esta vez regresamos literalmente con huesos rotos”. En consonancia, el activista Marco Montenovi detalló que fue golpeado en el suelo por cuatro agentes en simultáneo, quienes le colocaron y arrancaron bridas plásticas de las manos por la fuerza.
Investigación judicial y videos incriminatorios
La Fiscalía de Roma inició una investigación criminal formal a partir de las evidencias audiovisuales difundidas en las redes sociales. Los investigadores analizan de cerca el material publicado por el propio ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, cuyas imágenes desataron una inmediata condena internacional.
En las grabaciones se observa al funcionario israelí burlándose de los manifestantes, quienes permanecían arrodillados, vendados, esposados y con el rostro contra el suelo. Entre las víctimas civiles interrogadas se encuentra el diputado del Movimiento 5 Estrellas, Dario Carotenuto, quien ratificó haber sido golpeado “salvajemente”.
Ante la escalada del conflicto diplomático, el gobierno italiano convocó de urgencia al embajador de Israel en Roma para exigir explicaciones. El ministro de Relaciones Exteriores, Antonio Tajani, remarcó con firmeza desde una reunión de la OTAN que “los derechos humanos no pueden ser ignorados y la condena es total”.
Repercusiones políticas y el bloqueo en Gaza
El fuerte repudio europeo sumó la adhesión inmediata de las administraciones de Francia, Gran Bretaña, Portugal, Grecia, Turquía e Indonesia. El canciller francés, Jean-Noël Barrot, calificó el accionar del ministro de Seguridad como “inaceptable desde todo punto de vista”, recibiendo el apoyo de la premier Giorgia Meloni.
En el plano interno de Israel, las polémicas imágenes provocaron un duro cruce entre el primer ministro Benjamin Netanyahu y su gabinete. El primer mandatario desautorizó el comportamiento de su ministro de Seguridad y ordenó la deportación de los activistas bajo la premisa de respetar las normas institucionales.
Sin embargo, el Servicio Penitenciario de Israel (IPS) emitió un descargo afirmando que el personal actuó bajo estrictos protocolos profesionales. Por su parte, el periódico israelí Haaretz desmintió parcialmente esta versión al documentar fotográficamente la presencia de guardias del IPS en las zonas de las agresiones.
El operativo contra la flotilla de ayuda humanitaria ocurre bajo el estricto bloqueo marítimo impuesto sobre la Franja de Gaza. La actual guerra en la región de Medio Oriente acumula un saldo de más de 72.700 personas fallecidas, de acuerdo con los registros sanitarios oficiales analizados por la comunidad internacional.