El ministro de Defensa británico, John Healey, renunció por desacuerdos presupuestarios con el primer ministro Keir Starmer. Su salida, seguida por otras bajas en la cartera, debilita al gobierno laborista a días de una elección legislativa clave.
El ministro de Defensa británico, John Healey, renunció por desacuerdos presupuestarios con el primer ministro Keir Starmer. Su salida, seguida por otras bajas en la cartera, debilita al gobierno laborista a días de una elección legislativa clave.

La administración laborista del Reino Unido afronta un complejo escenario institucional luego de la imprevista salida del máximo responsable de la cartera de Defensa, quien decidió dar un paso al costado debido a sus profundas discrepancias con las partidas financieras asignadas por el Ejecutivo. El quiebre en el equipo de gobierno se desencadenó tras sucesivas postergaciones en la presentación del programa estratégico de financiamiento para las fuerzas armadas para los próximos diez años, sumado a las filtraciones que anticipaban montos muy inferiores a los requeridos por las jefaturas militares. Ante la vacancia, el primer ministro Keir Starmer designó con celeridad al hasta entonces encargado de las políticas de Seguridad, Dan Jarvis, para asumir la conducción del área en un intento por contener el impacto político de la crisis.
Las motivaciones de la ruptura quedaron expuestas en la misiva de renuncia difundida en plataformas digitales, donde el funcionario saliente recriminó de forma directa al jefe de Gobierno y al Ministerio de Finanzas la falta de voluntad política para proveer los capitales indispensables para el resguardo de la nación en un contexto de alta conflictividad internacional. Por su parte, la jefatura del Ejecutivo británico intentó llevar tranquilidad a la opinión pública asegurando que los planes económicos venideros cubrirán con creces las necesidades operativas de los uniformados, reafirmando su compromiso inquebrantable con la protección del territorio. No obstante, la tensión interna se agudizó pocas horas después con las dimisiones en cadena del subsecretario para las Fuerzas Armadas, Al Carns, y de una legisladora del círculo de confianza del ministro saliente.
Esta seguidilla de bajas en los mandos gubernamentales representa un severo revés para la conducción partidaria en una coyuntura especialmente sensible para la estabilidad del oficialismo. La desarticulación del equipo de conducción militar debilita la posición del mandatario frente a los cuestionamientos de la oposición y de los sectores que demandan un mayor rearme, ocurriendo además a escasos días de celebrarse unos comicios legislativos complementarios que medirán el respaldo popular a la gestión. El descontento de la cúpula saliente pone de manifiesto el difícil equilibrio que intenta mantener el Palacio de Downing Street entre las metas de austeridad fiscal interna y las exigencias logísticas impuestas por el panorama de amenazas globales.
Domingo Cavallo elogió la flexibilización burocrática del mercado de capitales presentada por Federico Sturzenegger, pero le reclamó eliminar por completo el cepo cambiario. El exministro advirtió que liberar los capitales es indispensable para consolidar el sistema bimonetario y evitar devaluaciones.
La Legislatura de Santa Cruz aprobó restituir a Eduardo Sosa como jefe de fiscales, revirtiendo su destitución de 1995 bajo el gobierno de Néstor Kirchner. El gobernador Claudio Vidal celebró la medida como una reparación histórica ante fallos incumplidos.
La Corte Suprema ratificó la condena a cuatro años de prisión para el empresario Juan Carlos Lascurain por malversar fondos destinados a una ruta en Santa Cruz. La fiscalía solicitó su inmediata detención tras quedar firme el fallo por peculado.
El PRO criticó al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por sus contradicciones ante la causa por presunto enriquecimiento ilícito. El partido exigió transparencia para cuidar el cambio y sus senadores reclamaron que el funcionario rinda cuentas en el Congreso.
El Banco Mundial redujo al 2,2% su previsión de crecimiento para Latinoamérica debido a la debilidad global y la crisis energética en Medio Oriente. El informe advierte sobre presiones inflacionarias, informalidad laboral y una recuperación paulatina hacia las próximas temporadas.
Estados Unidos sancionó a la petrolera estatal cubana CUPET, bloqueando sus operaciones financieras por acusaciones de control social y uso militar del crudo. Cuba rechazó la medida, calificándola de cerco económico basado en mentiras impulsadas por intereses electorales de Washington.
Colectivos antimundialistas, estudiantes y docentes se enfrentaron con la policía fuera del Estadio Azteca durante el partido inaugural del Mundial. Los disturbios, motivados por reclamos sociales y de seguridad, dejaron múltiples lesionados y tres detenidos en la capital mexicana.
El ministro de Defensa británico, John Healey, renunció por desacuerdos presupuestarios con el primer ministro Keir Starmer. Su salida, seguida por otras bajas en la cartera, debilita al gobierno laborista a días de una elección legislativa clave.