Una red de contención social gestada en un distrito de la capital de Turquía comenzó a enviar asistencia material hacia La Habana con el propósito de retribuir el auxilio sanitario brindado por los profesionales caribeños durante el sismo que asoló la región euroasiática hace tres años. La iniciativa, motorizada originalmente por una comunicadora local que experimentó en carne propia las bondades del sistema sanitario de la isla tras una afección física en su juventud, logró el involucramiento activo de las autoridades vecinales de la localidad de Atakent. Las drásticas limitaciones en el suministro energético y las severas restricciones para la adquisición de bienes indispensables que sufre el país antillano debido al cerco logístico internacional despertaron la empatía de los residentes turcos, quienes estructuraron un canal de donaciones estables.
Las primeras etapas de recolección comunitaria arrojaron un volumen significativo de insumos farmacéuticos y elementos para la atención primaria de la salud, logrando aglutinar decenas de bultos con instrumental de primera necesidad. El movimiento sumó el respaldo institucional de la intendencia de Küçükçekmece, cuyos departamentos de acción social coordinaron un encuentro de expresiones culturales y musicales que congregó a centenares de personas a comienzos de este mes de junio. A través de este festival de beneficencia, los organizadores consiguieron aportes monetarios y materiales específicos destinados a la compra de sistemas de energía fotovoltaica para dispensarios médicos barriales de la isla, asegurando así su funcionamiento independiente frente a las recurrentes fallas en las redes de alta tensión.