Las ventas para el Día del Padre cayeron 0,3% a pesar de las promociones

Según el informe de CAME, el consumo acumuló su cuarto año consecutivo en terreno negativo. Los compradores mostraron cautela y priorizaron ofertas y artículos económicos.

La celebración del Día del Padre 2026 dejó un balance comercial marcadamente heterogéneo en la Argentina, acusando el impacto directo del enfriamiento global del consumo.

Según el monitoreo nacional realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas cayeron un 0,3% frente a la misma fecha del año pasado, medidas a precios constantes.

Para intentar reactivar el movimiento en los mostradores, más del 80% de los locales comerciales implementaron promociones especiales, centrando sus apuestas en otorgar facilidades de financiamiento con tarjetas de crédito y beneficios por pagos al contado. Sin embargo, la efectividad de este arsenal de descuentos se vio fuertemente condicionada por la cautela y la prudencia generalizada de los compradores.

Un ticket promedio atado a la austeridad

En este contexto de presupuestos ajustados, el ticket promedio se ubicó en $78.986. Este valor refleja fielmente el comportamiento observado en los salones de venta: las operaciones se concentraron de manera mayoritaria en los artículos más económicos de cada sector y en mercadería rebajada. El objetivo primordial de los clientes fue resguardar el bolsillo del hogar.

Con el indicador de este año, la evolución de las ventas minoristas por esta festividad hilvanó su cuarto año consecutivo en terreno negativo, consolidando un letargo persistente en el consumo estacional.

La leve contracción del 0,3% registrada en esta oportunidad se añade a las caídas previas del 1,7% en 2025 y del 10,2% en 2024, ratificando un ciclo complejo para el comercio en una de sus fechas más determinantes.

Ganadores y perdedores: el mapa sectorial

A pesar de la caída global, el comportamiento hacia el interior del mercado fue dispar. Al igual que el patrón detectado el año pasado, cuatro de las seis categorías relevadas lograron cerrar la fecha en terreno positivo:

  • Librería e Indumentaria: Encabezaron la reactivación con un avance del 2,1% en la comparación interanual.

  • Electrodomésticos, artefactos del hogar, audio y video: Registraron un sutil incremento del 0,8%.

  • Calzado y marroquinería: Anotaron una leve suba del 0,4%.

Por el contrario, la otra mitad de la balanza comercial experimentó fuertes contracciones. El segmento de Equipos periféricos, accesorios y celulares sufrió un desplome del 6,1%, posicionándose como el rubro más afectado de la jornada. Lo secundó la categoría de Cosméticos y perfumería, que acusó un retroceso del 3,8%.

El termómetro de los comerciantes

La percepción de los propios dueños de negocios confirma que las expectativas no llegaron a colmarse del todo. Un 38,1% de los consultados coincidió en que el impacto de la festividad sobre sus mostradores fue moderado, mientras que un 36,5% evaluó que la fecha aportó algo de oxígeno pero resultó insuficiente para revertir el escenario de fondo.

En los extremos de la muestra sectorial, las opiniones fueron determinantes: apenas un 7,4% de los comerciantes consideró que la jornada fue clave para traccionar con éxito la actividad de su negocio, mientras que el 18% restante sentenció directamente que la celebración no generó ningún tipo de estímulo en su facturación.

Las cifras finales provienen del relevamiento federal que CAME llevó a cabo entre las jornadas del viernes 19 y el sábado 20 de junio, consolidando las respuestas de un total de 189 establecimientos comerciales distribuidos a lo largo de todo el territorio nacional.

Nota escrita por:
Te recomendamos...