establecimiento ubicado sobre la avenida Corrientes al 200, en el Microcentro porteño. Según la presentación judicial realizada en la Comisaría Vecinal 1-D, una empleada del lugar, identificada como Cristal, acusó haber sido golpeada y empujada por un hombre tras un desacuerdo con el servicio.
La trabajadora, quien se desempeña en el comercio desde hace cuatro años, explicó que el inconveniente comenzó cuando se acercó a una mesa que no estaba bajo su atención original.
En ese momento, los comensales le realizaron un pedido en idioma inglés que ella no logró comprender. Ante las quejas por una demora de 20 minutos en el retiro de los platos, la joven solicitó el auxilio del encargado del local.
Paralelamente, la tensión continuó a pesar de que el responsable del negocio ofreció una atención de cortesía para subsanar el malestar. La denunciante afirmó que debió trasladarse del piso 19 al 20 del edificio debido a la angustia que le provocaron los gritos de los clientes.
Más adelante, el denunciado subió al sector superior donde se encontraba la empleada. De acuerdo con el testimonio de la mujer, cuya estatura es de 1,48 metros, el hombre comenzó a hablarle nuevamente y mantuvo un contacto físico no consentido al tocarle el hombro y el rostro.