Maximiliano Marqués, presidente de la compañía afectada, confirmó posteriormente que los estudios llevaron tranquilidad al constatar que ningún operario ni las instalaciones registraron anomalías.
Al mismo tiempo, técnicos de la Central Nuclear Embalse y miembros de la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) concurrieron al sitio para tomar custodia legal de la pieza, coordinar su retiro seguro y resolver su disposición final.
El uranio empobrecido es un residuo derivado del enriquecimiento del uranio natural para combustible o armamento. Según informes de la Oficina de Asuntos de Desarme de las Naciones Unidas y de la Comisión Europea, este metal posee una densidad muy elevada, lo que justifica su empleo legítimo en blindajes militares, contrapesos de aeronaves y escudos civiles contra la radiación ionizante.
Pese a que su radiactividad es un 40% inferior a la del mineral en estado primario, organismos internacionales como la Agencia para Sustancias Tóxicas de los Estados Unidos advierten que su manipulación indebida representa un riesgo de toxicidad química para las funciones renales.
La Fiscalía federal de turno inició una investigación penal para determinar la procedencia del elemento y establecer las responsabilidades detrás de su descarte irregular en un circuito de residuos urbanos.
La resolución del caso dependerá del rastreo del lote industrial, un proceso complejo que reabre el debate sobre la eficacia de los controles vigentes en la gestión y transporte de materiales industriales de desecho en el territorio nacional.