Cifras oficiales y el colapso habitacional
La actualización del balance provisto por el presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, expone la crudeza del escenario. El total de víctimas fatales confirmadas escaló a 1.719 y los heridos ya superan los 5.034, sumado a un alarmante registro de 15.866 familias damnificadas que perdieron sus hogares de forma definitiva.
La remoción de esta descomunal masa de hormigón y hierro es considerada por el PNUD como el primer paso obligatorio para restablecer la conectividad vial, reactivar la economía de los comercios locales y garantizar el retorno seguro de los ciudadanos. Las autoridades evalúan implementar programas de empleo temporal y reciclaje de materiales.
Desesperación familiar y operativo internacional
Más allá de los fríos datos de infraestructura, el verdadero drama se vive en los perímetros de exclusión militarizados. Centenas de familias permanecen en vigilia permanente frente a las montañas de estructuras derruidas, denunciando lentitud en los operativos y exigiendo celeridad para recuperar a los suyos.
“Por favor, le digo a todos los organismos de rescate que me ayuden a sacar a mis hijas de ahí. No he dormido en más de cien horas”, suplicó Francisco Marrero ante los medios de prensa frente al colapsado edificio Albacora en Catia La Mar, donde permanecen atrapadas Daniela (27) y Francheska (20).
Para intentar revertir esta situación contrarreloj, el despliegue de asistencia humanitaria cuenta actualmente con 3.319 rescatistas internacionales de diversas delegaciones, 140 perros especializados en estructuras colapsadas y decenas de vehículos de de rescate pesado. Las auditorías técnicas en el terreno continuarán actualizando las proyecciones materiales a lo largo de las próximas semanas.