Alerta amarilla en 18 provincias
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ratificó que la ola polar persistirá durante los próximos días, con registros muy inferiores a los habituales para esta época del año. Este nivel de alerta advierte sobre efectos leves a moderados en la salud, considerándose peligrosos para los grupos de riesgo (niños, pacientes crónicos y mayores de 65 años).
Territorios bajo advertencia por frío extremo:
Buenos Aires, La Pampa, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, San Luis, Mendoza, San Juan, La Rioja, Catamarca, Tucumán, Salta, Jujuy, Neuquén, Río Negro y Chubut.
Recomendaciones oficiales y prevención en el hogar
Frente a este panorama de congelamiento generalizado, los organismos de salud y el SMN difundieron un protocolo de cuidados esenciales para mitigar los efectos del frío en exteriores e interiores:
Protección exterior: Evitar la exposición prolongada al aire libre. En caso de tener que salir, abrigarse con muchas capas de ropa liviana en lugar de una sola pesada.
Termorregulación: Generar calor corporal mediante el movimiento constante (caminar, mover las extremidades, levantarse y sentarse).
Hidratación: Ingerir abundante líquido y evitar por completo el consumo de bebidas alcohólicas, ya que estas últimas aceleran la pérdida de calor central.
Cuidado con el “asesino silencioso”
El Ministerio de Salud renovó las alertas por intoxicaciones con monóxido de carbono, un gas imperceptible para los sentidos que desplaza al oxígeno en la sangre y puede resultar fatal. Con el uso intensivo de la calefacción doméstica, se aconseja seguir tres reglas de oro:
Monitorear las llamas: El fuego de estufas, cocinas y calefones debe ser siempre de color azul. Si se torna amarillo o anaranjado, significa que hay una combustión incompleta y el artefacto funciona mal.
Ventilación constante: Mantener siempre una rejilla o ventana mínimamente abierta (al menos un centímetro) para permitir la renovación del aire en los ambientes.
Prohibiciones de invierno: No utilizar jamás el horno o las hornallas de la cocina para calefaccionar la casa, y apagar los braseros o estufas a querosén antes de ir a dormir.