El factor electoral y la economía de las expectativas
Aunque Milei mantiene una intención de voto cercana al 41,4% (según el ICG de la Universidad Di Tella) y detuvo su caída en las encuestas, convive con un profundo deterioro social: el 58% de los consultados por la consultora Aresco debió endeudarse para cubrir gastos corrientes. El primer riesgo de Milei reside en la consolidación de un rival competitivo como Axel Kicillof. Para neutralizarlo, los armadores oficiales (Martín Menem, “Lule” Menem y Diego Santilli) buscan eliminar las PASO, quitándole al peronismo una herramienta clave de ordenamiento.
El frente geopolítico y el fin del “padrinazgo” financiero
El segundo riesgo es internacional. Si en las elecciones del 3 de noviembre en EE. UU. el Partido Republicano de Donald Trump pierde la Cámara de Representantes, se esfumaría la posibilidad de un nuevo respaldo financiero para la Argentina. Además, la confirmada visita del papa León XIV el 9 de noviembre confrontará directamente la doctrina social de la Iglesia con la “batalla cultural” y el dogma de mercado de Milei.
La guerra de palacio: el avance sobre el “Mago”
El tercer riesgo es la feroz interna de La Libertad Avanza. Karina Milei y los primos Menem avanzan contra el asesor estrella, Santiago Caputo, valiéndose del pragmatismo de Santilli. El Decreto 581 materializa esta embestida quitándole el control de cajas e infraestructura clave (ARSAT, Correo Argentino y Enacom) a los alfiles de Caputo para transferirlas a la Jefatura de Gabinete. Respecto a este retroceso del estratega, el reconocido editorialista, Pagni, destaca:
“Con el decreto 581 hubo, en principio, un vaciamiento de toda el área tecnológica en beneficio de Santilli, que todo el mundo interpreta es a pedido de los primos Menem y Karina Milei”.
El blindaje de Comodoro Py
Finalmente, devela que el ministro Juan Bautista Mahiques acelera el copamiento de la Cámara Federal con jueces afines (como Pablo Yadarola y Pablo Bertuzzi) antes de que cambie la composición del Consejo de la Magistratura en septiembre. El objetivo es garantizar que los Milei no sufran contratiempos penales en el futuro, mientras el viceministro Santiago Viola y diversos jueces federales siguen los partidos del Mundial en Estados Unidos.