El piloto argentino, que revolucionó el paddock al llegar con la camiseta de Messi tras el pase a la final de la Selección, completó su primer contacto con la mítica pista belga y superó a su compañero de equipo.
El piloto argentino, que revolucionó el paddock al llegar con la camiseta de Messi tras el pase a la final de la Selección, completó su primer contacto con la mítica pista belga y superó a su compañero de equipo.

La locura por la selección argentina no conoce de fronteras, y mucho menos de límites de velocidad. Todavía con las pulsaciones a mil tras la épica remontada de la Scaloneta frente a Inglaterra para meterse en la gran final del Mundial 2026, Franco Colapinto desembarcó en el mítico circuito de Spa-Francorchamps revolucionando el paddock. El pilarense de 23 años no ocultó su fanatismo: llegó al trazado belga luciendo con orgullo la camiseta de Lionel Messi, luego de haber inundado sus redes sociales con festejos alocados que incluyeron el recuerdo de Diego Maradona y divertidas chicanas al famoso streamer estadounidense Speed. Sin embargo, la euforia por el fútbol rápidamente tuvo que dejarle paso a la concentración extrema que exige la Fórmula 1.
A bordo de su Alpine, el joven argentino afrontó la primera práctica libre (FP1) en uno de los trazados más exigentes e históricos del calendario mundial. En una tanda marcada por la intensa actividad en pista y los constantes ensayos de las escuderías, Colapinto redondeó una sólida actuación al finalizar en la 15° posición. Tras completar un total de 23 giros sobre el asfalto belga, detuvo el cronómetro en un tiempo de 1:49.403. El aspecto más destacado de su labor matutina fue el duelo interno: el pilarense logró superar a su experimentado compañero de equipo, el francés Pierre Gasly, quien culminó 17° a poco más de tres décimas de distancia.
El entrenamiento comenzó con los neumáticos de compuesto duro, con los que el argentino fue buscando los límites del veloz trazado y registrando sus primeras marcas de referencia en la parte media de la tabla. Promediando la sesión, Franco calzó las gomas blandas en busca de velocidad de clasificación. Aunque en su segundo intento de simulación rápida no consiguió mejorar su tiempo debido a la degradación del compuesto rojo, el balance final dejó un sabor de boca alentador para los ingenieros de la escudería francesa, considerando que gran parte de la tanda se utilizó para evaluar el comportamiento del auto con tanques llenos para el domingo.
En la parte alta del clasificador, el poderío de Red Bull volvió a quedar en evidencia. Max Verstappen dominó la tanda con un tiempo demoledor de 1:47.070, aventajando por escaso margen a las Ferrari de Lewis Hamilton y Charles Leclerc. La sesión también sirvió para ver en pista a nuevas caras de la grilla, como el novato Jak Crawford, quien tomó momentáneamente la butaca de Fernando Alonso en Aston Martin pero terminó relegado al último lugar. Para Colapinto, la brecha de 2.333 segundos respecto al líder neerlandés marca el terreno de lo que resta trabajar en el balance del coche.
El fin de semana recién empieza y la acción en las Ardenas no da respiro. La actividad para el piloto argentino continuará este mismo viernes con la segunda práctica libre, pautada para las 12:00 del mediodía en horario de Argentina. Con la mente puesta en seguir limando centésimas y la ilusión intacta de regalarle otra alegría al país en la previa de la gran final del domingo, Colapinto ya calienta motores en Bélgica.
Tras un acuerdo histórico entre la F1, la FIA y ambos gobiernos, el icónico trazado asiático recibirá la competencia del 2 al 4 de octubre tras las suspensiones en Oriente Medio.
El mandatario nacional destacó al sector y arremetió contra gestiones anteriores a las que acusó de “atacar a la gallina de los huevos de oro”.
El argentino no pudo repetir la gran actuación de la carrera anterior. Lando Norris fue el ganador de la última carrera antes del receso de verano en el Hemisferio Norte.
El titular de la Sociedad Rural Argentina destacó el diálogo con el Gobierno, reclamó la baja de impuestos y pidió obras de infraestructura para ganar competitividad.
El jefe de Gobierno porteño remarcó la integración entre el sector agropecuario y la Ciudad de Buenos Aires.
Durante el rezo del Ángelus en Castel Gandolfo, el Pontífice reflexionó sobre las parábolas evangélicas y alertó contra las falsas necesidades que “envenenan el corazón”.
El principal desafío no pasa por elegir la moneda “correcta”, sino por desarrollar el hábito de ahorrar de manera sistemática.
“Los grandes anuncios ya se hicieron”, señaló el ministro de Economía, Luis Caputo.