Un preocupante informe sobre condiciones de vida reveló que el 40,67% de las familias argentinas enfrenta problemas de habitabilidad. La problemática alcanza de lleno a 6.479.825 de hogares distribuidos en todo el territorio nacional.
Los números clave de la crisis habitacional: Más de 6,2 millones de familias habitan casas precarias o sin servicios básicos, mientras que el 59,7% de los niños menores de 14 años vive en condiciones de alta vulnerabilidad edilicia.
El estudio fue elaborado conjuntamente por el Centro de Estudios Económicos Urbanos de la UNSAM y la empresa Saint-Gobain. Para arribar a este diagnóstico integral, los técnicos procesaron las estadísticas del Censo Nacional 2022.
El análisis demostró que el problema de la vivienda no se limita únicamente a la falta física de inmuebles. Por el contrario, la mayor parte de las deficiencias responde a severos problemas de calidad, infraestructura insuficiente y hacinamiento cotidiano.
El déficit cualitativo desplaza a la falta de viviendas
En lo relativo a la necesidad concreta de unidades nuevas, el déficit cuantitativo afecta a 686.925 hogares, representando el 4,31% del total. Este indicador registró un marcado descenso del 47,9% al compararlo con las mediciones oficiales del año 2010.
Sin embargo, la otra cara de la moneda la constituye el déficit cualitativo que azota a 6.272.765 familias. Este indicador experimentó un preocupante crecimiento del 36,1% en la última década, confirmando un deterioro sostenido en el nivel de habitabilidad.
Dentro de este universo de deterioro estructural, 4.054.250 hogares sufren conexiones deficientes a servicios públicos, mientras que casi 2,4 millones de viviendas sufren hacinamiento. A su vez, más de 1,8 millones de construcciones poseen instalaciones sumamente inadecuadas.
Marcadas disparidades entre provincias y el peso infantil
La distribución geográfica de las deficiencias edilicias expone profundas brechas estructurales entre jurisdicciones. Provincias del norte como Santiago del Estero, Chaco y Formosa encabezan las estadísticas negativas, superando holgadamente el 55% de afectación en sus comunidades.
En la vereda opuesta de los relevamientos, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires registró un 13,70% de déficit, seguida por Tierra del Fuego, Córdoba y Chubut. No obstante, en el conurbano bonaerense la carencia total escala a un preocupante 42,14%.
El aspecto social más desgarrador de la muestra se observa en la infancia, donde el 59,7% de los menores de 14 años habita en hogares deficitarios. Esta cifra se ubica doce puntos porcentuales por encima de la media general de la población.
Informalidad edilicia y crisis en el mercado de alquileres
Entre los censos de 2010 y 2022 se construyeron cerca de cuatro millones de nuevas viviendas, pero la informalidad cobró un rol protagónico. Los analistas estimaron que el 38% de las obras no perteneció ni al sector privado ni al Estado, correspondiendo a la autoconstrucción.
Por otro lado, las dificultades para acceder a la casa propia provocaron un vertiginoso aumento del mercado de inquilinos. La investigación oficial detalló que más del 34% de los hogares no es propietario, albergando a más de 3,3 millones de familias arrendatarias.
Frente a este escenario adverso, los especialistas reclamaron la implementación de políticas públicas integrales que articulen crédito, suelo urbanizable e infraestructura. El desafío central no radica solo en edificar techos, sino en garantizar condiciones dignas de habitabilidad sustentable para la población.