Requerimientos de divisas y el peso de las obligaciones distritales
Un grupo de trece jurisdicciones locales deberá reunir más de mil millones de dólares antes de que concluya el año para saldar servicios de amortización e intereses de sus títulos en moneda dura. De acuerdo con proyecciones privadas de la consultora Politikón Chaco, los requerimientos acumulados a lo largo de todo el período fiscal superarán los dos mil millones de dólares, impactando en las reservas del Banco Central y en los mercados financieros donde operan los tesoros subnacionales.
El territorio bonaerense encabeza la nómina de erogaciones con compromisos programados para el inicio de la primavera, seguido por Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos. La mayor parte de estos compromisos proviene de instrumentos colocados en gestiones anteriores que debieron ser reestructurados, manteniendo un peso preponderante de la denominación en moneda extranjera dentro del pasivo consolidado de los estados provinciales.
Retorno al crédito internacional y estado general de las deudas locales
El escenario macroeconómico y la moderación del riesgo crediticio abrieron una ventana de oportunidad para que diversos distritos volvieran a colocar papel soberano en plazas del exterior. Provincias como Neuquén, Chubut, Córdoba y Santa Fe captaron financiamiento a mediano y largo plazo con rendimientos de un solo dígito, orientando dichos recursos principalmente a proyectos de infraestructura energética, minera y de desarrollo productivo.
A pesar de la reactivación de estas colocaciones internacionales, las mediciones privadas destacan que el stock global de endeudamiento provincial se sitúa en márgenes moderados al compararlo con el Producto Bruto Interno. No obstante, la exposición cambiaria resulta dispar en el mapa nacional: mientras distritos como Jujuy y la capital federal exhiben una estructura pasiva casi totalmente dolarizada, otras provincias mantienen sus cuentas libres de compromisos nominados en divisas.