La violencia por motivos de género no da tregua en Argentina. Este fin de semana, dos brutales asesinatos en Pilar y Mar del Plata volvieron a encender las alarmas sobre una problemática estructural que, lejos de disminuir, arroja cifras alarmantes ante el desmantelamiento de políticas públicas de prevención.
Los datos del horror en 2026:
Víctimas letales: 147 mujeres asesinadas entre enero y julio.
Frecuencia: Un femicidio o travesticidio cada 35 horas.
Agresores: El 64% de los atacantes eran parejas o exparejas.
En la localidad bonaerense de Villa Rosa, el cuerpo de Milagros Naomí Cabrera, de 30 años, fue hallado en un descampado a 60 metros de la Ruta 25. La joven había desaparecido el viernes tras salir de su domicilio rumbo a su trabajo en Matheu. Horas después del descubrimiento, un hombre de 36 años fue aprehendido gracias al análisis de cámaras de seguridad de la zona.
En paralelo, Mar del Plata fue escenario de otro horror. Juana Mailén Antonich, de 24 años y madre de dos hijas, fue encontrada sin vida tras asistir a una supuesta entrevista laboral en un balneario de la zona sur. El cadáver yacía desnudo, atado con cables y envuelto en una frazada detrás de la casilla donde dormían los serenos del predio.
Detalles de la investigación en Mar del Plata
La causa, caratulada como femicidio y a cargo del fiscal Carlos Russo, avanzó rápidamente con la detención de dos serenos del lugar: Agustín Díaz Bartolomé y José Luis Aquino. Ambos intentaron fugarse al notar la presencia policial y presentaban lesiones compatibles con un intento de defensa por parte de la víctima.
Durante las pericias, la Policía Científica localizó un tambor metálico con restos de una incineración, elemento que es analizado para determinar si guarda relación con el crimen. A su vez, los investigadores aguardan los resultados de la autopsia para establecer la mecánica del ataque.
La reconstrucción de los últimos movimientos fue posible porque una amiga de la víctima logró acceder a su cuenta de Facebook. Allí descubrió la conversación final con el supuesto empleador, lo que permitió dirigir la búsqueda hacia el sector de los balnearios Cero y Waikiki, donde un llamado al 911 alertó sobre movimientos sospechosos.