La situación procesal y médica de Cristian “Pity” Álvarez sumó un nuevo y dramático capítulo. Tras un violento episodio ocurrido este lunes en las instalaciones del Hospital Tornú, la Justicia determinó que el músico inicie una internación forzada por el lapso de 90 días. La medida se precipitó luego de que el exlíder de Viejas Locas e Intoxicados, en medio de una severa crisis nerviosa, intentara escapar del centro de salud donde permanece alojado.
El detonante se produjo al mediodía, cuando se intentaba establecer una conexión remota vía Zoom para que el cantante presenciara las instancias del juicio en el que está acusado por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz. Ante el requerimiento del tribunal, el procedimiento terminó en un caos: Álvarez intentó huir descalzo y a los gritos, lo que obligó a la intervención de personal médico y efectivos policiales, quienes lograron persuadirlo en plena vía pública para que regresara al establecimiento.
La reacción descolocó al tribunal penal, dado que el último parte médico del Tornú trazaba un panorama optimista, describiéndolo como “clínicamente estable”. Sin embargo, esa aparente calma contrasta marcadamente con el verdadero cuadro de fondo. En una entrevista con este medio, el doctor Rafael Herrera Milano, perito psiquiatra de la parte defensora, brindó detalles exclusivos sobre su estado de salud mental y explicó los motivos clínicos que llevaron a la Justicia Civil a tomar el control de la situación.
“Se hizo una evaluación presencial el 4 de septiembre de este año. Se trata de un politoxicómano crónico con consumo activo sin conciencia de enfermedad”, sentenció el especialista. Herrera Milano advirtió sobre la gravedad del día a día del artista y el peligro letal que atraviesa: “Los fármacos que consume actualmente no son controlados por profesionales de la salud ni por terceros. Tiene un consumo anárquico de esos medicamentos y de drogas de abuso que representan un riesgo cierto para su salud psicofísica debido a todas las interacciones farmacológicas”.
Fue precisamente este diagnóstico el que originó el cambio de fuero. Aunque la Justicia Penal no incorporó el documento por cuestiones procesales y de tiempos, la Justicia Civil tomó nota de la urgencia. “Este informe presencial dio origen a que puedan hacer la causa civil por curatela, que es la que hoy ordena la internación por 90 días”, confirmó el perito, quien en su dictamen recomendó “con carácter urgente y de estricto cumplimiento realizar un tratamiento médico interdisciplinario, y que, caso contrario, no era posible descartar riesgos de vida”.
Respecto a la exigencia de que el músico afronte las audiencias judiciales, Herrera Milano fue categórico sobre su incapacidad actual: “Expliqué que hasta que no se cumpla con el tema del ordenamiento de la medicación y el cumplimiento, no se lo puede someter a sobrecargas cognitivas, como por ejemplo estar en un juicio”.
Al ser consultado sobre el recurrente debate de por qué el artista aún conserva la capacidad de hacer música pero no de defenderse en los tribunales, el doctor aclaró la diferencia a nivel neurológico: “Cantar, dar un recital, no exige el mismo nivel de memoria de trabajo. Tampoco exige un aprendizaje nuevo y un control ejecutivo”. El profesional detalló que el control ejecutivo implica “tomar decisiones estratégicas”. Y profundizó: “Por eso puede cantar, porque es un acto repetido, porque la memoria de trabajo ya la tiene impregnada. El aprendizaje nuevo y el control ejecutivo es diferente de lo que pasa en un juicio, que es lo que se requiere para tener una correcta defensa y comunicación con los abogados”.
El futuro de Álvarez sigue siendo incierto y el pronóstico de recuperación no resulta alentador. Al preguntarle si el severo cuadro que atraviesa es reversible, Herrera Milano respondió con cautela y crudeza: “Es complicado. Son muchos años de consumo crónico, de abandonos de tratamientos… es un paciente que está cronificado, tiene deterioro orgánico, es muy difícil. No podría decirte si es reversible, es un cuadro muy, muy complejo”.
Con el paciente nuevamente estabilizado tras la crisis, se prevé que este miércoles autoridades del Tribunal Oral y la Fiscalía se trasladen personalmente al Hospital Tornú para intentar, por segunda vez, establecer la conexión remota desde el centro médico y definir la continuidad del debate.