El esquema de importaciones puerta a puerta registra una aceleración sin precedentes en la Argentina. Durante el primer semestre de 2026, los ingresos de mercadería mediante envíos postales privados y oficiales acumularon un volumen histórico que comenzó a reconfigurar la dinámica del comercio minorista y la industria local.
Impacto de las compras por courier en la economía:
Récord semestral: Ingresaron US$ 643 millones entre enero y junio, el doble que en 2025.
Pesaje comercial: Representan el 40% de las ventas de shoppings en rubros clave.
Baja de precios: El valor relativo de electrodomésticos cayó un 57% y la ropa un 42%.
Un informe elaborado por la consultora Analytica reveló que en junio ingresaron US$ 125 millones vía courier, lo que representó un incremento interanual del 73,8%. La cifra marca un máximo histórico para un solo mes y consolida un crecimiento acumulado del 104,2% durante la primera mitad del año en comparación con el mismo ciclo anterior.
El dinamismo de esta modalidad responde a una combinación de factores macroeconómicos, entre los que destacan la estabilidad de la cotización del dólar, la recuperación progresiva del poder adquisitivo medido en moneda extranjera y las recientes medidas de desregulación impulsadas por el Poder Ejecutivo para simplificar el comercio exterior.
Caída de precios y presión sobre el comercio físico
El avance de estas plataformas internacionales generó un fuerte impacto en la estructura de precios relativos. La mayor competencia con productos importados provocó que los electrodomésticos sean hoy un 57% más baratos en comparación con el resto de los bienes de la economía, mientras que los valores de la indumentaria registraron un descenso del 42%.
Pese al beneficio directo en el bolsillo de los consumidores, la contrapartida se observa en la actividad de los centros comerciales. La llegada de paquetes postales equivale actualmente al 40% del volumen vendido en indumentaria, electrónica, juguetes y decoración en los más de 70 shoppings relevados por el Indec, cuando en 2024 esa proporción no alcanzaba el 10%.
Esta competencia creciente coincide con una retracción general del consumo interno que afecta las ventas físicas. Entre enero y mayo, la venta real de bienes durables y vestimenta descendió un 4,8% en shoppings y un 5,2% en supermercados, acentuando las dificultades operativas del sector minorista tradicional frente al canal digital importado.
Medidas oficiales y facilidades de franquicia
En las últimas semanas, la administración nacional profundizó la flexibilización del régimen postal. La nueva normativa equiparó las condiciones del Correo Argentino con las empresas privadas de courier, elevando la franquicia libre de impuestos de US$ 50 a US$ 400 por envío, con un límite operativo fijado en cinco transacciones anuales por persona.
A su vez, el marco legal vigente sostiene el tope de compras de hasta US$ 3.000 pagando los aranceles correspondientes, al tiempo que eliminó las trabas arancelarias para exportaciones de pequeñas empresas. Esta facilitación busca impulsar a los emprendimientos que carecen de infraestructura formal de comercio exterior para colocar sus productos en mercados del extranjero.
Aunque los analistas aclaran que los envíos por courier representan aún el 1,8% de las importaciones totales, su concentración en rubros específicos exige un seguimiento minucioso. El equilibrio entre el acceso a productos más accesibles y la preservación del empleo industrial se posiciona como uno de los desafíos centrales para la política económica.