Contracción de giros presupuestarios y reactivación acotada de fondos especiales
Las giros discrecionales remitidos desde el Poder Ejecutivo hacia las distintas administraciones subnacionales sufrieron una contundente reducción interanual durante el séptimo mes del año, según datos revelados por un informe de la consultora Politikon Chaco. La masa de recursos no coparticipables enviada al mapa provincial rozó los noventa y ocho mil ochocientos millones de pesos, configurando el registro más escaso para ese período específico desde el año 2005. La mayor parte de la torta de partidas estuvo fuertemente centralizada en la extensión del horario escolar, las compensaciones para las administraciones jubilatorias locales y la reaparición de los Aportes del Tesoro Nacional.
Tras dos meses de inactividad en la distribución de los giros de emergencia, el Tesoro volvió a volcar asistencia financiera hacia un puñado de distritos, repartiendo sumas equitativas a Misiones, Entre Ríos, Catamarca, Jujuy, Santa Fe y Córdoba. Pese a esa reanudación, la proporción licitada por la Nación representó apenas una cuarta parte de la recaudación ingresada al fondo específico durante el mes, una tendencia de retención que se mantiene constante en el balance consolidado de lo que va del año.
Mapeo de jurisdicciones beneficiadas y deterioro del balance anual acumulado
La asignación de las partidas presupuestarias expuso marcadas disparidades según el territorio. La Provincia de Buenos Aires encabezó la recepción de fondos impulsada casi en su totalidad por programas educativos, seguida por La Pampa, que captó recursos destinados a su sistema previsional, y Santa Fe. En la vereda opuesta, distritos como San Juan, La Rioja y Santiago del Estero percibieron cuotas marginales, mientras que la Ciudad de Buenos Aires experimentó un desplome interanual prácticamente total en el ingreso de giros discrecionales.
El análisis de los primeros siete meses del año refleja que la contracción del gasto nacional por fuera de la coparticipación automática se consolidó en términos reales. La combinación de partidas destinadas a programas focalizados y la cautela en la liberación de auxilio financiero dejaron a las gobernaciones con un margen de maniobra acotado para financiar sus presupuestos a través de transferencias extraordinarias de la Administración Central.