Alerta epidemiológica en las Américas: los casos de sarampión se triplicaron respecto de 2025

La Organización Panamericana de la Salud advirtió que la transmisión sigue activa e instó a cerrar las brechas de inmunidad para evitar complicaciones graves e interrumpir el virus.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió una nueva alerta epidemiológica en la que urgió a los países de las Américas a reforzar de manera inmediata los esquemas de vacunación, la vigilancia sanitaria y las acciones de respuesta rápida ante el avance del sarampión.

Hasta la semana 28 de 2026, la región notificó 47.459 casos confirmados en 16 países y un territorio, sumando 44 fallecimientos. La cifra supera en más de tres veces el total registrado en todo 2025 y convierte a este período en el de mayor incidencia de la enfermedad desde 2004.

Guatemala y México concentran la mayor parte de los contagios

Pese a que algunos focos principales muestran signos de desaceleración, el organismo advirtió que la transmisión continúa activa y que el riesgo regional se mantiene calificado como “muy alto”. La persistencia de los brotes, las brechas de inmunización, la acumulación de personas susceptibles y la alta movilidad internacional asociada a viajes e itinerarios masivos impulsan la propagación del virus.

El impacto se distribuye con especial fuerza en Norte y Centroamérica. Guatemala encabeza la lista regional con 30.371 casos confirmados y 26 muertes, seguida por México con 12.255 infectados y 17 defunciones. Junto a Estados Unidos (2.260 casos) y Perú (1.277), estos cuatro países concentran el 95% de los contagios reportados en el continente.

El panorama americano se encuadra además en un contexto global complejo, donde la Organización Mundial de la Salud (OMS) contabilizó 186.168 casos de sarampión, lo que representa un aumento del 12% en comparación con el mismo período del año anterior.

El llamado urgente a cerrar las brechas de vacunación

El sarampión es una infección viral altamente contagiosa que se transmite por vía aérea y puede derivar en complicaciones graves como neumonía, encefalitis, ceguera e incluso la muerte.

Al respecto, Daniel Salas, gerente de Inmunizaciones de la OPS, remarcó la importancia de no bajar la guardia: “El sarampión no da margen a la complacencia. Sabemos cómo detenerlo: alcanzar altas coberturas de vacunación, detectar cada caso sospechoso de manera temprana y responder con rapidez para cortar las cadenas de transmisión”.

Salas agregó además que “cada brote pone de manifiesto las brechas de inmunidad que aún persisten y que deben cerrarse con urgencia, especialmente en niños, comunidades con baja vacunación y poblaciones con menor acceso a los servicios de salud”.

Ante este escenario, la OPS reiteró la necesidad fundamental de alcanzar y mantener coberturas de al menos el 95% con dos dosis de la vacuna para interrumpir la circulación viral y recuperar el estatus de eliminación en la región.

Nota escrita por:
Te recomendamos...