El Gobierno nacional reforzará la acumulación de divisas en el Banco Central mediante la compra de al menos US$ 10.000 millones adicionales de reservas antes de los comicios de 2027. La estrategia oficial busca consolidar las cuentas externas para evitar episodios de volatilidad financiera ante el escenario electoral.
Durante su participación en el encuentro Experiencia IDEA realizado en la Bolsa de Comercio de Rosario, el secretario de Política Económica, José Luis Daza, afirmó que el país alcanzará el próximo turno electoral en condiciones financieras más sólidas. “De acá a la elección vamos a comprar por lo menos US$ 10.000 millones más”, sostuvo el funcionario, quien calculó que el organismo monetario llegará a ese hito con US$ 20.000 millones más de reservas propias en comparación con 2025.
Proyección comercial y viraje de la estrategia
Respecto del programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI), Daza precisó que la meta fijada para este año contemplaba la compra de US$ 10.000 millones, pero el monto acumulado ya roza los US$ 14.000 millones.
El viceministro anticipó una fuerte expansión del superávit comercial apuntalada por la minería, el agro y el desarrollo energético en Vaca Muerta, con proyecciones de pasar de US$ 5.000 millones en 2025 a cerca de US$ 25.000 millones durante el presente ejercicio.
El funcionario diferenció la marcha del plan económico actual de experiencias pasadas al resaltar la ausencia de emisión de deuda para financiar el déficit. “Pasamos de jugar a la defensiva, vamos a empezar a poder jugar a la ofensiva”, argumentó.
En relación con el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), detalló que existen solicitudes por US$ 150.000 millones, con aprobaciones por US$ 50.000 millones y desembolsos efectivos por US$ 4.500 millones, equivalente al 3% del total proyectado.